“Poder a media máquina”

Reseña de Christian Dárchez

Si hubo un cantante al que le costó nuevamente ganarse el respeto y el aplauso tanto de la prensa como del público ese fue el cantante americano y de origen alemán Geoff Tate. Ya es de público conocimiento sus últimos y bochornosos años en Queensryche, con discos alejados de la gloria que subieron cosechar con discos clásicos como el inmortal “Operatión: mindcrime” (1988) y que derivaron en uno de los despidos mas mediáticos y novelescos que nos ha dado el mundo del metal, la posterior disputa con sus ex compañeros por los derechos del nombre que afortunadamente terminó de la mejor manera con un acuerdo en los que ambos salieron beneficiados: sus ex compañeros hoy ostentan el nombre del grupo mientras que Geoff Tate se quedó con los derechos de los “Operation: mindcrime” de 1988 y su secuela de 2006. ¿Y que siguió después? Más discos de Geoff Tate que solo a él le gustaban hacer pero que la mayoría del público no quería escuchar, y no era para menos: pese a tener alguna que otra canción que lograba zafar, los discos eras de regulares a bastante malos.

La cosa comenzó a cambiar tras su gran participación en “Moonglow” (2019) de Avantasia y erigía a Tobias Sammet como resucitador de carreras, ese mismo Tate sorprendió a propios y extraños con el proyecto Sweet Oblivion con un buen disco de metal progresivo y cancionero que aprovechaba al máximo su voz exquisita. Aquel disco fue muy bien recibido tanto por la prensa como por el público afín al estilo que celebraron la vuelta de Tate al metal, 2 años después llegaría “Relentless” (2021) que aunque no logró el mismo impacto que su predecesor se trató de un buen segundo disco.

Tras aquello Tate se embarcó en un lago tour que el mismo dio por llamar “The final chapter” que hizo pensar a muchos que sería un posible retiro o la idea era de dejar tocar material de Queensryche, pero a principios de este año sorprendió a propios y extraños con el anuncio de una tercera parte de “Operation: mindcrime” en camino. Una cosa más bien rara porque con la segunda parte el arco del drogadicto vengador Nikki había quedado cerrada, pero a principios de abril lanzó un single de adelanto despertó la curiosidad de muchos (me incluyo) y que tal vez podía salir algo bueno. Al cumplirse 38 años del lanzamiento de su primera parte, Geoff Tate edita esta tercera parte que, si bien no es para nada un mal disco y de hecho es bastante audible, deja bastante tela parta cortar.

“Operation: mindcrime III”, tercer disco solista de Geoff Tate, como el mismo declaró: en términos argumentales se trata de una precuela que transcurre en el mismo tiempo que la historia original y centra en el villano Mr X, desde sus orígenes y luego maquinando sus siniestros planes para manipular a Nikki con el objetivo de que lleve a cabo asesinatos políticos…Bueno, más o menos es lo que entendí de la explicación brindada por Tate. Ahora hablando en términos musicales tenía bien claro que no me iba a encontrar con una obra maestra del metal progresivo como lo sigue siendo la intocable primera parte de 1988 que arrojó clásicos inoxidables, pero albergaba la esperanza de que fuera superior a la chata secuela 2006 que, aunque había alguna que otra buena idea su sonido nefasto la enterró 3 metros bajo tierra.

“Operation: Mindcrime III”, si bien logra ser superior a su secuela merced a ser un disco bastante tirado a un rock/metal de tintes progresivos y tener un sonido altamente trabajado a conciencia, junto a un mejor manejo de ideas, mejor ordenadas, buenos riffs, machaques y melodías y con un Geoff Tate que con 67 años la sigue partiendo con su voz prodigiosa; el disco es una colección de medios tiempos y baladas que aunque están muy bien hechas, la falta de variedad en los tempos le juega en contra, no hay ni un tema veloz y eso que Tate le sigue dando la sangre para eso. Obviando la intro de rigor The scene of the crime la cosa arranca con los aires sinfónicos de You know my fucking name un tema a media marcha de buenas guitarras, bases rítmicas bien marcadas por la participación del bajo y las baterías y Tate haciendo de las suyas con su gran voz si bien el estribillo no termina de hacer pie, mejor suerte la muy hitera The answer de buen riff y melodías con un estribillo mucho mas efectivo y Tate estirando sus cuerdas vocales, siendo esta mi gran favorita del disco.

La triada de bajo le da la bienvenida a la lenta Vulnerable que aunque tiene muy buenas ideas y melodías la misma se hace algo cansina. I’ll eat your heart out tiene quizás las guitarras mas pesadas del disco (si bien el disco suena potente) como oleajes vocales femeninos y un pasaje bastante raro casi a lo Megadeth (no estoy jodiendo) al momento del solo XD. Do you still believe? es una balada a piano y arreglos sinfónicos con voz femenina incluida haciendo de la hermana Mary y algún que otro saxo y si bien no llega a igualar a lo hecho en el pasado es una balada bien hecha.

The devil’s breath y su marcha melódica que puede llegar a recordar al clásico “I don’t believe in love” (aunque sin llegarle remotamente a los tobillos) al menos suena agradable y tiene uno de los mejores estribillos del disco. Set you free es un tema un poco mas rítmico y porta buenos riffs pesados y le deja servida a la ya conocida Power que es la que mas recuerda al espíritu clásico de 1988. Y el cierre con la extrañísima balada a lo Pink Floyd A monster like me que, aunque suena linda me aburrí bastante con ella y no daba como para cerrar el disco.

Como mencioné arriba, la producción fue trabajada a conciencia en cada detalle instrumental donde se potenció el sonido de las guitarras, el bajo (que tiene muy buenas intervenciones) y las baterías, así como la voz de Tate y la cantante femenina como también los pertinentes arreglos se los escuchan nítidos y sin pisar la línea. Y cuenta con una buena portada, quizás hasta mejor que la segunda parte de 2006. Pero hablando en terminó creativos, sin ser para nada un mal disco y es incluso mejor que la de 2006, la falta de variedad en los tempos le juega en contra. Repito, no es un mal disco y sigue ubicando a Tate en el terreno del metal, pero pudo haber sido mucho mejor.

Canciones

The Scene Of The Crime

You Know My Fucking Name

The Answer

Vulnerable

I’ll Eat Your Heart Out

Do You Still Believe?

The Devil’s Breath

Ascension

Set You Free

Descension

Power

You Can’t Walk Away Now

A Monster Like Me

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