
“Un Goliat con la frente muy expuesta”
Reseña de Christian Dárchez
De todas las bandas fundacionales de Thrash americano, creo que los oriundos de San Francisco y liderados por el guitarrista Gary Holt (luego de que Kirk Hammet abandonara la banda en 1983) y me refiero a Exodus fue la que mas estuvo meado no por los perros, sino directamente ya por Godzilla. Ya desde su debut con el esencial y clásico “Bonded by blood” (1985) experimentarían algo que se convertiría en una constante en el futuro: la salida y entradas y/o reincorporaciones del cantantes, como sucedió con Paul Ballof (QEPD) siendo sustituido por Steve “Zetro” Souza, con quien grabarían discos como “Pleasures of the flesh” (1987) “Fabulous disaster” (1989) que los posicionaron entre grandes referentes del estilo merced a su fuerza y garra. Una escalada que intentaron “capitalizar” firmando con el sello grande Capitol Records, quienes para esa época buscaban que una banda tuviera el mismo éxito comercial que Metallica, y si bien “Impact is inminent” (1990) estuvo de ser un mal disco, la presión de estar en un sello grande comenzaría a hacerles mella. Y el golpe de gracia llegaría con “Force of the habit” (1992), disco que sufrió aún mas el hecho de que Metallica un año antes dio el batacazo con su amado/odiado “Black album” (1991), un material mucho menos enérgico del que Exodus solía ofrecer y que por ende fracasó en las ventas. Lo que hizo que los de Capitol expulsara a la banda de su escudería aún cuando su contrato era por 7 discos, aquello hizo que Exodus no solo terminara con números rojos sino que totalmente desanimados decidieran separarse.
Lo que vino después del 2000 creo que mas o menos lo saben: disco de regreso en 2004 con “tempo of the damned” cuando el Thrash Metal de a poco empezaba a remontar y mas cuando muchos jovencitos amantes del New empezaban a descubrir que había metal con solos de guitarra; idas y venidas de cantantes tanto de Zetro Souza siendo reemplazado por Rob Dukes entre tandas de discos, disputas legales, una regrabación innecesaria del clásico “Bonded by blood” llamada “Let there be blood” (2008); Gary Holt apoyando a Slayer en vivo tras la muerte de Jeff Hanemann y finalmente llegamos a 2026 tras un lustro de su anterior disco, el muy aplaudido “Persona non grata” (2021) y último con Zetro Souza tras su tercera marcha de la banda llega este “Goliath”, el cual no viene siendo muy bien tratado por los medios especializados y el público está bastante dividido. En lo personal si bien nunca fuí un gran seguidor de Exodus (mas bien un oyente ocasional) y aunque está lejos de ser un “Fabuloso desastre”, “Goliath” me resultó un trabajo bastante regular.
“Golath”, decimosegundo disco de los americanos Exodus, marca la segunda vuelta del cantante Rob Dukes y el resultado es cuanto menos…extraño. “Persona non grata” había dejado la vara muy alta, algo de lo que Holt estaba muy consciente y al sentir que no podía llegar siquiera a igualar los resultados de ese disco optó por otro camino: la diversidad. Algo que siempre voy a reconocer es cuando un músico o banda de gran trayectoria se anima a probar otras cosas que le salen de la punta del nabo (como dicen los españoles) en lugar de ofrecer lo habitual para el simple hecho de contentar a los demás, pero como también digo siempre: los riesgos deben venir acompañado de buenos resultados. Cosa que acá, me temo que, estuvo lejos de suceder.
El principal defecto que le encuentro a este “Goliath” está en la producción: las guitarras suenan mas ásperas y almidonadas a tal punto de que por momentos no respiran ni dialogan, la batería se la oye demasiado comprimida y un bajo punzante que está muy arriba en la mezcla y nunca le da cuerpo al sonido. Esto en temas bien Thrashers “in your face” 100% Exodus como el inicio con la veloz 3111 (aunque su solo es HORRIBLE) la trepidante Hostis humanis generis no llega a sentirse tanto, pero en temas mas experimentales como lo es el pseudo death metal melódico The changing me con Peter Tagtgren (Hypocrisy, Pain) que no empieza mal mercer a su buen riffeo, pero su estribillo melódico a lo In Flames de la época de “Reroute to remain” (2002) no termina de convencer ni lograr cohesión. Tampoco le va en zaga el Groove metal acelerado a lo Prong en Promise you this aunque al bueno de Tommy Victor seguramente la va a encantar escucharse referenciado.
Después llega lo que es (al menos para mí) el mayor papelón de la placa: la marcha doombeta a lo Candlemass, Saint Vitus y Trouble de la canción homónima del disco, donde tanto Holt como el resto del grupo (especialmente Dukes) demuestran que de Doom Metal entienden lo mismo que yo de matemáticas y encima de que tiene uno de los peores estribillos que vengo escuchando en lo que va del año, los violines a cargo de Katie Jacoby suenan descolgadísimos. Cero cohesión. Por suerte entre tanta incursión fallida de estilos hay cortes violentísimos y potentes como Beyond the event horizont y el groove de la áspera y media 2 minutes hate pese a que hay alguna que otra armonía y melodía que tomaron prestada (¿Megadeth tal vez?) el tema va para adelante. Ya con Violent works con su cadencia groovera noventera me lleva a pensar de que Victor se le anduvo apareciendo a Holt en sueños jejeje. Para el final llegan el medio tiempo de sabor noventero Summon of the god unknown quizás el tema mas logrado bajo esta tesitura y la despreocupada The dirtiest of the dozen que va desde las partes medias y las altas velocidades mas propia de Anthrax que de ellos mismos, aunque el tema tiene lo suyo como las mejores líneas de bajo del disco (Si vas a poner el sonido del bajo bien al frente al menos deja que dibuje figuras y no se limite solo a seguir a las guitarras y la batería) cierra de buenas maneras un disco bastante regular.
Mencionado ya el tema de la producción, un ítem en el que está vez la banda pifió bastante feo, queda hablar de la portada: un espanto! Pero bueno, lo que en si debe importar es su contenido y en ese sentido estamos ante un disco bastante regular de Exodus: con muy buenos temas Thrashers marca de la casa y otros ajenos a su catálogo que en lo personal me parecieron demasiado insulsos o que dan vergüenza ajena (como la canción homónima del disco). Pero ojo: les reconozco la valentía, eso sí. Pero para la próxima que este Goliat no exponga tanto la frente si no quiere encontrarse con un David que lo baje de un hondazo. Recomendado para los fans de grupo, son ellos quienes tienen la última palabra.

Exodus:
Rob Dukes: voz
Gary Holt: guitarra
Lee Altus: guitarra
Jack Gibson: bajo
Tom Hunting: batería
Canciones
3111
Hostis Humani Generis
The Changing Me
Promise You This
Goliath
Beyond The Event Horizon
2 Minutes Hate
Violence Works
Summon Of The God Unknown
The Dirtiest Of The Dozen
https://www.youtube.com/watch?v=eLmYGNKGNuQ[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

