Rock and roll con sabor añejo, pero con sonido actualizado. ¡¡¡¡Maravilloso!!!!
Todos conocemos a Ron Thal (Aka Bumblefoot) por su pertenencia a los míticos Guns n´Roses, pero a los Roses de Mr. Axl Rose, que no tienen nada que ver con el concepto original del grupo.
 
La verdad es que no sabia lo que me iba a encontrar en este disco. Tenía mis reticencias, debido a la inclusión de Ron en el seno del grupo angelino. Con unas pocas escuchas ya puedo asegurar que este álbum va a ser, sin duda, uno de los mejores discos del año que hemos estrenado hace poco tiempo. A diferencia de Ritchie Kotzen que ha consagrado su vida a la difusión del buen blues (tarea, por otro lado, loable) , Bumblefoot factura un disco rockero, pero a la antigua usanza. Se trata de su décimo trabajo, que se dice pronto y lejos de querer sonar como uno de los mil y un virtuosos de la guitarra (que lo es) que pueblan el planeta rock, nuestro protagonista produce, toca y canta en cada uno de los temas del disco y todo lo hace a la perfección.
 
El estilo de las composiciones suena a antiguo con vientos que percibimos influidos por David Bowie en temas como «Don´t Know Who To Pray To Anymore» o «Eternity» en algunos casos y otros pasajes que suenan a viaje en el tiempo al sonido Liverpool de los 60  en la maravillosa «Higher«. Y todo suena nuevo, vigente y actual, lo cual es difícil, muy dificil de conseguir. Por supuesto, hay otras composiciones que no tienen ese aire tan añejo, como «Clots» o el tema que da titulo al disco. Otra cosa a destacar es que no se puede encontrar ningún tema de relleno, cosa prácticamente imposible en los tiempos que corren. Ni que decir tiene que la labor instrumental de Bumblefoot es impecable a lo largo de todo el disco, sobre todo, claro, en la guitarra, al servicio de cada canción, más que al servicio del lucimiento del virtuoso.
 
La verdad es que la palabra que mejor define el disco es: «CURIOSO». Un detalle a destacar es que el guitarrista ha contado con la ayuda de 100 fans para la grabación de algún que otro ruido y de algunos coros. No me habia acercado nunca a la música de este tipo y, la verdad, es que iba siendo hora. Uno de los discos que más me han gustado desde hace tiempo. Bien por Bumblefoot.
 
 
 

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