¨El alquimista del Metal¨

Crítica escrita por Christian Darchez

Iron Maiden pasaba quizás por el peor momento de su carrera: ¨The X factor¨ (1995) primer disco de la doncella de hierro con Blaze Bayley en la voz había recibido críticas dispares de la prensa y los fans. Algunos aseguraban que el cambio de voces se justificaba en la dirección oscura del disco mientras que otros no toleraron la nueva naturaleza grave de la nueva voz y el enfoque de las composiciones. Para colmo de males la banda comenzó a darse cuenta de la cada vez menos convocatoria en sus shows y no les quedo otra que cambiar los estadios por recintos bastante menores. O participar de festivales donde al menos eran cabezas de cartel. Pero finalmente las voces se alzaron en una sola y en desaprobación cuando en 1998 editaron ¨Virtual XI¨ y más allá de los altos puestos que consiguió(que pronto perdería) no salvó al disco de ser considerado el peor trabajo de la historia de la doncella…peor que ¨The X Factor¨ todavía.

¿Y que pasaba por el campamento de, por aquel entonces, ex cantante y titán de Iron Maiden, Bruce Dickinson?, el bueno de Bruno venía batallando antes y después su salida de la doncella con Tattoo Millonaire (1990) y que luego de la gira del gran ¨Fear of the dark¨ (1992) las tensiones entre Dickinson y Steve Harris, sumado a que Bruce quería explorar musicalmente otros senderos menos clásicos del Metal, propiciaron su salida de la banda en 1993, Y así un año después aparecía Balls to Picasso (1994) bastante bien recibido por la prensa y los fans, pese a la situación de la que se encontraban los estilos ajenos a las camisas a cuadros en los 90’, seguido de Skunkworks (1996) quizás su disco más diverso, experimental y a la vez controvertido el cual su recepción estuvo dividida. Hasta que se produciría el anuncio que sorprendió a mas de uno: Adrian Smith, ex guitarrista de Iron Maiden unía fuerzas con Bruce Dickinson nuevamente y con el aporte de Roy Z (otro acolito de Bruce) y alumbraban Accident of Birth (1997) el regreso de Bruce Dickinson al Metal hecho y derecho pero con los toques místicos y esotéricos que lo diferenciaba de su banda madre. Aquel LP fue aplaudido por todos que quedamos por demás agradecidos.  Y un año después se lo volveríamos a agradecer, y con creces!.

¿Y como no hacerlo?, ya que en 1998 Bruce Dickinson se despacharía con esta joya: The Cremical Wedding editado tan solo un año después de Accident of Birth, marca un cambio considerable en lo musical al presentar un enfoque mucho más oscuro, elaborado y pesado (cortesía de Roy Z tras la producción) y con líricas inspiradas en el poeta y dibujante ingles William Blake, de hecho el disco esta adornado con sus dibujos!. De guitarras de afinaciones graves pero que no dejaban de lado las melodías gemelas de esas que echábamos de menos en Iron Maiden sumado a muy buenos solos, bases rítmicas contundentes y mutantes para cada ocasión y sin olvidar la grandiosa voz de Dickinson brillando como solo el sabe hacerlo.

La boda química comenzaba con la pesadísima pero muy ganchera “King in crimson” que a la vez sorprendía con un muy buen solo en armónicos, seguida del tema titulo del disco que se desmarcaba en un medio tiempo sincopado y curiosos arreglos de guitarra. Pasando por la muy maideniana “The tower» conjugaba en riffs gemelos y marciales. Tal vez bajaba un poquitito el listón con «The Killing Floor« de comienzo algo caótico y que luego mutaba en un medio tiempo oscuro y con algunas intervenciones de teclados que aprobaba con lo justo. Hasta que llegaba una de las grandes piezas del disco: el riff oscuro y pesado de la gran «The book of thel« y que luego de otro gran solo Bruce nos regala un gran juego de vocalización que emociona hasta el mas duro.

Gates of urizen” se anotaba en la primera power ballad del disco que ganaba más por sencillez que por emotividad pero que aun así suma y que sirve de antesala a otras joyas máximas del disco: “Jerusalem” una tremenda balada épica de también toques del medio oriente  para relatar las cruzadas por recuperar Jerusalén, seguida por la excelente marcha potente y también Maideniana de “Trumpets of Jericó” con muy buenos cortes noventeros.

A partir de ahí en las últimas 2 instancias la cosa no termina de levantar realmente vuelo: primero con “Machine men”, un medio tiempo donde se pretende unir el modernismo con el clasicismo y todo queda en nada, y encima se le ocurrió usar ese horrible efecto de bandeja de disco de DJ en los que Dickinson y el resto de su banda parecieran proclamar tener ¨Hierro en el alma¨ y finalmente el cierre venia con “The alchemist”, una pieza flojísima que aun no me explico como terminó en el disco y menos para cerrar un gran álbum como este, un medio tiempo aburrido y sin matices en el cual solo la tarea vocal de Dickinson la saca a flote…y si dejaban el track correr y no pararlo hacia el final había una cita oculta de William Blake recitada por Dickinson. No me pregunten cual es por que no sabría decirles!. Aun así esas dos últimas piezas no consiguen empañar el resultado final del disco.

The Chemical Wedding recibió muchas más alabanzas que Accident of Birth, al mismo tiempo que su éxito comercial no fue nada despreciable viniendo de un disco de Heavy Metal. Tal vez la franca retirada del grunge de las bateas y los grandes medios masivos tuvo algo que ver con ello. En 2008 llegó a hacerse una película del mismo nombre y por falta de presupuesto el mismo Dickinson debió adaptar el guión donde el celebre ocultista y brujo Aleister Crowley volvía a la vida en los tiempos modernos, pronto me ocupare de ese film!. Hasta que en 1999 se haría público el anuncio que todos esperábamos: Bruce Dickinson y Adrian Smith volvían a Iron Maiden. El mundo (del Metal) también volvía a ser maravilloso. GRACIAS DICKINSON POR ESTE DISCO 10!.

 

Formación

Bruce Dickinson: voz

Adrian Smith: guitarra

Roy Z: guitarra

Eddie Casillas: bajo

Dave Ingraham: batería

Track List

1 King in cromson

2 The Chemicals Wedding

3 The tower

4 Killing floor

5 Book of thel

6 Gates of urizen

7 Jerusalem

8 Trumpets of jericho

9 Machine men

10 The alchemist

Escrito por christian darchez

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