Titánica Opus Magna del Crossover Y La Rabia” 

Crítica escrita por Butch

Viendo las noticias uno podría pensar que este mundo ya no tiene esperanza, que nadie lucha, y que todo está perdido. Guerras, desahucios, cambio climático, y jóvenes enganchados al móvil. Pero la canción-protesta sigue viva, y aquí está el rapero / metalero / actor Ice T para demostrar qué equivocación tan grande es esa de asumir que la guerra contra el Ssistema está perdida. Bloodlust, su nuevo largo lanzado este 2017 mediante Century Media Records, es un coctel molotov cargado de queroseno, un AK-47 en manos de un sicópata, un martillo que vuela a la mano de Thor. Es todo lo que los Panteras Negras desearon allá cuando los de su raza eran colgados de árboles por el KKK. O cuando son asesinados delante de las cámaras de televisión con las manos en alto. Es, en definitiva, el disco más guerrero, inconformista, y anti sistema que tus manos han acariciado en los últimos años.

Además, por si le pedías al todopoderoso Dio que el pack fuera completo, musicalmente estas canciones te machacarán el canal auditivo, te dejarán sin palabras ante la genialidad, la brutalidad, y el sonido crudo, básico, y gloriosamente atrevido de Bloodlust. No en vano, podemos afirmar que es una mezcla atómica entre unos Slayer cabreados, unos System Of A Down resucitados, y un Mike Muir de Suicidal Tendencies levantando a las masas para que se eleven al cielo en un mosh pit para recordar. Adereza la salsa con algo de crossover y hardcore de NY y voilá, estás ante el disco que devuelve la fiereza al metal.

Como Ice T te recuerda en las intros a cada canción, mediante diálogos, se decidió a montar esta banda para que su amigo Ernie C pudiera tocar la guitarra. Siendo amigos de colegio y barrio, tiene sentido. Lo alucinante es la explicación de por qué sabía que esta música, siendo negros, y viniendo del rap y el hip hop, pegaría. Según Ice T, “habiendo ido de gira por Europa, sabía que a los jóvenes del hip hop tambien les gusta el mosh ( costumbre típica de los conciertos metálicos)”. Así nace Body Count. Esto ocurre allá por 1990. El problema viene con el album debut y uno de sus temas, el infamemente famoso “Cop Killer” ( Mata Polis) y la tremenda polémica que originó en un pais, EE.UU. Tremendamente dividido por el odio racial, y además, cargado de armas hasta las orejas.

Los siguientes discos no han mantenido la fama del primero, obvio, pues dicha canción fue un himno de raperos y hiphoperos. Pero la polémica les siguió – Mooseman, bajista de la banda, murió en 2001 en un tiroteo. El combo ahora se mantiene con Ice T a la voz, letrista, obviamente, Ernie C en la guitarra, junto con Juan Of The Dead ( Juan Garcia, lo recordarás por Agent Steel), y Vincent Price al bajo ( ya hablaremos de las dotes musicales de este bendito genio cabreado), e Ill Will a las baquetas.

Aterrizó casi sin hacerse notar Bloodlust a principios de 2017 con un single de adelanto, No Lives Matter, que ha sido un bombazo a nivel USA por la tremenda carga de lucha rabiosa contra el racismo. Jugando con el slogan “Black Lives Matter”, la banda descarga una andanada como hace tiempo no se ve, donde las rimas de Ice T escupen rabia ante la injusticia, mientras Vincent Price hace explotar las 3 cuerdas ( sí, tres…) de su bajo en una antológica bomba de puro metal que te recordará a los mejores Suicidal Tendencies y Slayer combinados.

Ahora ya sabemos que en las listas de Reino Unido, por ejemplo, ha debutado en el nº3.

Porque no te equivoques, oyente de heavy, metal, hard rock, prog, o death o speed, por el hecho de que un rapero se “meta” a heavy. Estás ante uno de los discos más duros, asesinos, potentes, y criminalmente genial de los últimos años. Una coctelera de Slayer, Suicidal Tendencies, Black Sabbath, Biohazard ( ¿No estás relamiéndote ya?) que acompaña a unas letras anti sistema que te hacen, desde la pura admiración, preguntarte en qué momento el rock callejero de Leño y sus letras dejaron de aparecer en el heavy tradicional. Porque ves muchas bandas hablando de dragones, de fumatas, de descuartizar damiselas en el bosque, de putrefacción, de cosas raras que nadie entiende ( el prog, por ejemplo, con Mastodon, o Melvins…), o de amores perdidos por hardrockeros anclados en 1991, pero parece que el metal ha perdido la batalla de la calle. Preguntad en un instituto cualquiera qué oyen los críos. El Trap, el hip hop, nos gana. Y por qué? POR EL MENSAJE. Por la pérdida del mensaje. La rebelión juvenil, la rebeldía contra el mayor, contra el poderoso, no se ve apenas en nuestra música. Antes sí. Y ahora, por obra y gracia de las rimas letales de Body Count, inicia su camino de vuelta a casa. Es L.A. , no es Getafe, vale, pero es un comienzo.

No te desgrano uno a uno los temas de BLOODUST. Te digo simplemente que esto es un manual de descarga de rabia anti sistema hecha por unos animales cabreados, donde Ernie C lanza riffs tipo Hanneman como si le fuera la vida en ello, mientras Juan Garcia acompaña con cara de pocos amigos. Las baquetas de Ill Will aderezan el combo con fiereza punk total, mientras Ice T escupe su mensaje. En alguna canción notas que rima con atmósfera hip hop, pero aquí predomina el metal, el mensaje de que no estamos de acuerdo que Serj Tarkian adereza con poesía y que Ice T se niega a aderezar. Es un tipo con malas pulgas, pero con razón.

Pero debes saber, que además de la mencionada No Lives Matter, el album comienza con Civil War, un metal pesado donde el mensaje es claro: USA tiene un problema racial de primer orden. Acompaña Dave Mustaine de Megadeth aqui. La canción sondea terrenos del SOAD. Esto sigue más punkarra y acelerado con la brutal The Ski Mask Way, un metal sucio, riff puro, himno total, que deja ya las bases para la canción más espectacularmente asesina que he oido en mucho tiempo, y que no es otra que This Is Why We Ride. Una descarga animal del riffs ametralladora que terminan con samples de balazos, alternando medios tiempos sobre la pobreza que se respira en “the hood”, en los barrios donde los oprimidos malviven. Un himno total que mezcla la sapiencia de Suicidal Tendencies para los ritmos rápidos y lentos, con la pesadez del mejor System Of a Down. La mejor canción que he escuchado en tiempo. Ponla a toda leche en tus cascos, y vuela.

Pero es que All Love is Lost es tan pesada, tan heavy, el riff es tan machacón, que ves literalmente a King y Hanneman como un metrónomo escupiendo sobre los trastes de sus guitarras. Brutal. Y no hablo del segundo single, Black Hoodie ( “capucha negra”) porque ya parecería que soy un fan. Pero por si no te ha quedado claro, soy un maldito fan de esta descarga de puro metal rabioso. Veo a veces trazas de los himnos de Biohazard y casi lloro de alegría.

Porque… ¿Qué puede haber malo de un disco que cuenta con una versión punk metal de Raining Blood y Postmortem de Slayer? ¿Existe el Cielo? Ahora estoy seguro que sí. Antes de empezar, Ice T te cuenta que al montar la banda pensó en que esta debería ser una mezcla de sus tres bandas metálicas favoritas, Black Sabbath, Suicidal Tendencies y Slayer.

Y dicho esto, yo no puedo añadir más, pues alguien que monta una banda con esas influencias tiene mi amor eterno. Si además colabora Mustaine y Randy Blythe, o te encuentras una versión de dos clásicos de Slayer, esto es como dulce de leche para un argentino, o como tequila para un mexicano, o como siesta para un… bueno, lo dejo. Me has entendido. Un disco y un mensaje que resonará despues del 2017 100% seguro.

 

Formación:

ICE T- Voz

ERNIE C – Guitarra Solista

VINCENT PRICE – Bajo

ILL WILL – Batería

JUAN OF THE DEAD – Guitarra

  

Tracklist: 

1- Civil War

2- The Ski Mask Way

3- This Is Why We Ride

4- All Love Is Lost

5- Raining Blood / Postmortem

6- God, Please Believe Me

7- Walk With Me ( ft. Randy Blythe)

8 – Here I Go Again

9- No Lives Matter

10- Bloodlust

11- Black Hoodie

 

Escrito por Butch

2 Comentarios

  1. El disco de los mejores de Body Count y me ha molado tu review y tu referencia al hip hop y al trap ya que yo además de Punk y Metal también hago y escucho mucho rap, y llegué a él como tú dices por el mensaje. Algunos generos del Punk aun mantienen el mensaje, pero en el metal entre satanismo, gore y las historias fantasiosas se ha dejado de lado…

    • Gracias por tus palabras!. Es verdad, existe una conexión leve a través de las décadas entre el hip hop, el rap y el metal, tantos nombres, Antrhax y su I´m the Man, todos los crossover de NYC, el nu metal bebió mucho de ahí, etc… y el mismo Ice te dice en entrevistas que quería meter el rollo mosh de los heavies en el hip hop y que desde joven flipaba con Slayer o Suicidal Tendencies.
      Todas esas conexiones a mi por lo menos, y veo que a ti tambien, molan un montón. Quién no saltó con Nookie…
      Y sí, me reafirmo en que creo que este album es el mejor de 2017. El mensaje en la era Trump, la rabia, la fiereza de la calle, son insuperables.

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