Crítica escrita por Luis Delgado.

Frontiers Records © 2013

Tracklist:
01. I Think It’s Going To Rain Today (3:54)
02. Troika (3:30)
03. The Last Leaf (4:05)
04. Lady In Black (5:48)
05. Minstrels In The Hall (2:38)
06. The Temple Of The King (4:26)
07. Dancer And The Moon (4:55)
08. Galliard (2:00)
09. The Ashgrove (2:21)
10. Somewhere Over The Sea (The Moon Is Shining) (4:07)
11. The Moon Is Shining (Somewhere Over The Sea) (6:19)
12. The Spinner’s Tale (3:30)
13. Carry On… Jon (5:37)

Cuando a finales de los años 90 Ritchie Blackmore decidió embarcarse en una aventura musical medieval de estilo celta, su osadía tomó por sorpresa a todo el mundo. Si bien es cierto que los músicos deben tener la libertad de moverse y explorar diferentes estilos y géneros, cuando se es un guitarrista de la talla de Blackmore, reconocido mundialmente por sus riffs eléctricos y sus temas de rock clásico con Deep Purple y Rainbow, hay una amplia base de fans que siempre mirará todo lo nuevo con lupa y que irremediablemente añorará un regreso al estilo que lo convirtió en una leyenda del Rock. 

Pues bien, con la salida al mercado de «Dancer and the Moon», el noveno álbum de Blackmore´s Night, el hombre de negro parece querer demostrar al mundo que su interés en la música de estilo “Ecléctico/Jam/Folk Rock/New Age/Neo-Celtico/Neo-Medieval/ Rock Progresivo/Pop de Cámara y World Beat” no fue un capricho pasajero ni un gesto aislado de amor hacia su esposa, que va en serio en esto de convertirse en la reencarnación de un juglar medieval.

La primera impresión que tuve al escuchar el nuevo trabajo discográfico de la banda fue que era un poco más de lo mismo, aunque una segunda audición me permitió percatarme de que aquí, por momentos, Ritchie se suelta y deja claros destellos de su saber hacer con la stratocaster, casi como para recordarle a sus fans que, cuando quiere, puede volver a hacer lo que le venga en ganas con una guitarra. 

El primer track, “I Think It´s Going To Rain Today”, la canción de Randy Newman, ya deja entrever que Blackmore se va a dejar escuchar un pelín más esta vez. El tema no es nada del otro mundo, pero nos devuelve al sonido clásico de la strato blanca del hombre de negro. “Troika” y “The Last Leaf”, los dos canciones siguientes, a mí personalmente me dicen bien poco, más allá de los aires rusos de la primera y de la innegable naturaleza celta de la segunda. El cuarto track, sin embargo, es de lo mejor del disco. Nada más y nada menos que la versión del “Lady In Black” de los Uriah Heep. El tema de Ken Hesley está trabajado de una manera muy inteligente, y el arreglo de Blackmore mezcla, en su punto exacto, la intención original del autor con los aires medievales del grupo y lo adapta a la perfección a la voz de Candice.

Desgraciadamente, dicen que todo lo que sube tiene que bajar, y lo que sigue viene a demostrar ese viejo axioma. Siendo un viejo seguidor de Deep Purple y de toda su saga y un fan “die hard” de Ritchie Blackmore, creo que es la primera vez que siento que uno de sus temas instrumentales solo sirve para darnos un descanso y evitarnos una muerte por sobre dosis de azúcar con la voz de Candice Night. Y es que «Minstrels in the Hall»  es poco más que eso: una sucesión de arpegios de estilo medieval que pasa sin penas ni gloria. Y por si no fuera bastante, luego “chocamos” con la versión “Ultra Light” del cásico de Rainbow “The Temple Of The King”. Según Mrs. Blackmore, este tema es muy bien recibido en sus conciertos. No sé, será que sus nuevos seguidores nunca han escuchado a Ronnie James Dio interpretándola, con Ritchie y Mickey Lee Soule poniéndole el alma al tema, que aquí transmuta en un sonido gitano recargado de panderetas. En mi opinión, es lo peorcito de este disco. Y es que de la voz de Dio a la de Candice hay un trecho enorme de poder y expresividad. Increíble que sea justamente Blackmore quien firme este arreglo. 

A partir de aquí remonta otra vez. “Dancer And The Moon”, el tema que da título al disco, es de lo más fresco del álbum y está escrito, sin duda alguna, para ser el single y el hit del mismo. Una melodía pegadiza y seductora, con una letra festiva y que empasta de manera exquisita con la voz “avainillada” de Candice. Le siguen “Galliard”, otro instrumental para “refrescar” pero este muy bien hilvanado y “The Ashgrove” un tema muy agradable y en el que el sonido de la guitarra se nota trabajado y hasta cierto punto adaptado al tono de la voz, de manera que parecen fundirse por momentos y se apoyan mutuamente. 

Le sigue la sorpresa del disco: un mismo tema y dos versiones diferentes. “Somewhere Over The Sea (The Moon Is Shining)” es la versión acústica de un tema precioso donde sí se explotan de manera adecuada las características tan peculiares de la voz de la cantante principal. Y luego “The Moon Is Shining (Somewhere Over The Sea)”, le versión Prog-Rock que recuerda un poco al Rainbow de su etapa más americana, con Joe Lynn Turner. Indiscutiblemente un oasis en medio de tanto “New Age Medieval”, con Ritchie deleitándonos con uno de sus solos típicos al final de la canción. 

Para casi cerrar, “Spinner´s Tale” es una balada melosa, bonita e intrascendente, donde todo gira en torno a la voz de Candice y su interpretación de la flauta de pico. Preludio a la joya emocional del disco: “Carry On… Jon”. Una sentida elegía instrumental a quien fuera su compañero de tantos años en Deep Purple, Jon Lord. Imposible no emocionarse recordando al maestro con esta conjunción de guitarra y órgano que es todo un tributo a ese dúo de instrumentos que llevó a los Purple a la cima del estrellato mundial. Sin dudas, el mejor de todos los finales posibles. 

De manera general, «Dancer and the Moon» es un disco fácil de escuchar. Para un día lluvioso y tranquilo, no es una mala opción, pero desgraciadamente es muy irregular, y alterna buenos momentos con otros más previsibles y que musicalmente poco aportan al terreno donde la banda se encuentra estancada desde hace ya demasiado tiempo. Teniendo en cuenta el talento y la creatividad de Ritchie Blackmore, se echa en falta algo de innovación y experimentación, cuando no un cambio profundo de estilo que vuelva a imprimir su sello a lo que hace.

Line-up:
Ritchie Blackmore- Acoustic And Electric Guitars, Nickelharpe,Mandola, Hurdy Gurdy, Tambourine 
Candice Night- Lead Vocals, Harmony Vocals, All Renaissance And Medieval Woodwinds 
Bard David Of Larchmont – Keyboards And Background Vocals
Lady Kelly Dewinter – Harmony Vocals, French Horn
Earl Grey Of Chimay – Bass And Rhythm Guitar
The Scarlet Fiddler – Violin
Troubador Of Aberdeen-Percussion

Más Info: www.blackmoresnight.com  o www.facebook.com/blackmoresnightofficial

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