
“Un alarido muy poco rebelde”
Reseña de Christian Dárchez
El musico inglés y hacedor de auténticos hits ochentosos como “Rebel yell” y “Eyes without face” por citar unos pocos ejemplos, está de vuelta tras 2 EP’s “The roadside” (2021) ya comentado en la página y “The cage” (2022) que se me pasó olímpicamente de largo. Pasaron 11 años del LP “Kings and queens of the underground” (2014) anteúltimo disco del cantante con eterna cara de obseso sexual y el pelo oxigenado y que aunque no tuvo el suceso deseado le sirvió para devolverlo a la actualidad y el pasado 25 de abril editó este “Dream into it”, el cual recibió una avalancha de fellatios textuales de la prensa especializada sosteniendo de que estamos ante una gran obra que va a recordarse en tiempos futuros; hay que decir que dichos fellatios fueron mas explícitos que los videos ochentosos de Billy Idol con respecto a la participacion femenina en los mismos. Después estuvieron algunos pocos que vieron al rey desnudo y dictaron sentencia asegurando de que se trata de un disco flojo y falto de carisma donde lo único destacable es su corta duración. Por si se preguntan cual es mi postura para con el ultimo disco del bueno de Billy Idol no voy a decir que vi al rey desnudo (suena raro cuando lo digo, ya lo se) pero lamentablemente me tengo que poner del lado de los pocos detractores porque “Dream into it” es el disco mas flojo de Billy Idol desde “Cyberpunk”, aquel fallido álbum conceptual de 1993.
“Dream into it”, noveno disco del cantante inglés Billy Idol, si bien se pasea por todos los estilos de Rock y Pop que nos tiene acostumbrados, el y su ladero Steve Stevens no estuvieron muy finos en el armado de las canciones puesto que las mismas se sienten anodinas y faltas de gancho y de esa energía extra que le insuflaban a las canciones. Se que alguno de ustedes me va a decir “Pero Christian, Billy tiene casi 70 años ¿Qué esperabas?”, lector de comentario genérico déjame decirte que Billy hace muy poco declaró que no siente que él esta envejeciendo y que aún se siente joven, pero lo expuesto en este disco no se condice con dicha declaración. Las líricas giran entorno a sus inicios con los punk rockers Generation X, su carrera solista que lo convirtió en todo un ícono de los 80’ gracias sus temazos y videos provocadores, los excesos varios con mujeres y drogas, el accidente en el que casi pierde una de sus piernas en 1990, su decadencia y en como la vida familiar lo ayudó a encauzarse otra vez por el buen camino; todo contado de una manera muy sincera y sin victimizarse, pero el problema pasa por el lado de que se olvidó de darle a las líricas el sustento musical ideal.
No voy a negar que la apertura del pop delicado de la canción homónima del disco con esos arreglos finos de teclas y guitarras tenga su encanto junto con la voz de Billy aún intacta, pero falla como punta de lanza y en el segundo track se percibe uno de los problemas del disco: lo mal planteado que está el tema de las “invitadas” como la cantante canadiense Avril Lavigne en el rock/pop felizón de 77, la marcha popero electroacústica de John Wayne con Alison Mosshart (Discount, The Kills y The dead weather) y el Country Pop de Wildside a dúo con la mitómana incurable de Joan Jett (Si, la misma que dice componer una canción 10 minutos antes de subir al escenario XD) que no solo causan vergüenza ajena por sus estribillos edulcorados y carentes de buen gusto sino que en dichas canciones parece que Billy colaboró con ellas y no al revés puesto de que además de que mayormente se escuchan sus voces fueron compuestas acorde a lo que ellas suelen hacer. Craso error. Por si no fuera poco hasta la pifia en una balada como lo es la inconexa I’m your hero cuyo estribillo arruina todo el aire introspectivo que quiso otorgarle a la misma. Hay canciones que dentro de todo logran salvarse como el post punk alegre de People i love, el pseudo rockabilly adobado con el costado pop ochentoso de Gimme the weight y el Rock agresivo y movido de Still dancing a lo “Rebel yell” pese a que no está ni por asomo de llegarle a los tobillos aunque sea zafan un poco. Pero lo que prevalece en el disco es una falta enorme de gancho y foco en el armado de las canciones donde todo se siente disperso y sin cohesión.
La producción al menos es de lo mas destacable del trabajo, tanto a nivel instrumental como en el lado de las voces de Billy y sus invitadas se escucha todo a la par, junto con los pertinentes arreglos y cuenta con una portada como a la que nos tiene acostumbrados. Pero lo cierto es que el resultado de este “Dream into it” a nivel musical y creativo dista muchísimo de lo que el bueno de Billy es capaz de hacer cuando está inspirado. Las críticas mas entusiastas deberían por una vez en su vida dejar de vender humo ya que dar a entender de que el disco es una obra maestra memorable solo porque es Billy Idol o porque invitó a 3 cantantes femeninas no cuentan como argumentos válidos y de hecho ya huelen a naftalina. Ya que Billy asegura no sentir que está envejeciendo puedo albergar la esperanza de que en el próximo disco levante la puntería con respecto a este famélico y displicente “Dream into it”.

Canciones
Dream Into It
77
Too Much Fun
John Wayne (featuring Alison Mosshart)
Wildside (featuring Joan Jett)
People I Love
Gimme The Weight
I’m Your Hero
Still Dancing

