“Décimo conjuro inmortal del Ángel de la Muerte”

Power/Heavy Metal – España

Escrita por Crom

El nuevo álbum de Azrael, titulado Aquelarre, tuvo un lanzamiento escalonado. Su salida oficial en formato físico fue el viernes 31 de octubre de 2025 bajo el sello Demons Records, disponible en CD, vinilo (ediciones en vinilo negro y vinilo amarillo) y cassette. Posteriormente, el lanzamiento en plataformas digitales se realizó el 7 de noviembre de 2025, fecha desde la cual el disco se encuentra ya en streaming y descarga en todas las plataformas habituales. Los nueve primeros cortes son material totalmente nuevo, mientras que “Atrapado” es una regrabación actualizada de un clásico de la banda. Cabe señalar que esa nueva versión de “Atrapado” sólo está incluida en su formato físico, un «premio» para los fans que comprando el album en cualquiera de sus formatos, apoyan decididamente a la banda. Con este lanzamiento, Azrael —banda granadina que roza los 35 años de trayectoria— celebra su décimo álbum de estudio reafirmando que su llama arde con más fuerza que nunca.

En este nuevo trabajo el guitarrista Enrique Rosales, miembro original de la banda, además de tocar las seis cuerdas ha aportado coros y se ha involucrado en la producción del disco. Su dupla con Óscar Espín (nuevo guitarrista que se ha afianzado en esta etapa) dota al álbum de potentes riffs y armonías dobles. Al bajo continúa J.M. Salas, otro miembro clásico presente desde los inicios, aportando la base rítmica y coros adicionales. En la batería se encuentra Tino Torres, quien regresó al grupo recientemente y deja su impronta contundente tras los parches. Por su parte, el vocalista Marc Riera brilla al frente con la personalidad y entrega que todos conocemos. En cuanto al diseño artístico, la portada y arte gráfico de Aquelarre fueron realizados por mi viejo amigo Fernando Nanderas, colaborador habitual de Azrael en trabajos recientes, que ha dotado al álbum de una estética poderosa y simbólica. La ilustración de portada retrata a la personificación de la Muerte (Azrael, el ángel exterminador, iconografía frecuente en la historia del grupo) en un contexto de aquelarre, reforzando el concepto místico y oscuro del título. Azrael ha recuperado en este álbum el espíritu clásico que les distinguió en sus inicios, combinando la velocidad y virtuosismo de su etapa power metalera con la solidez de un heavy metal más maduro. Y tras tantos prolegómenos, ¿nos acompañáis a presentar este Aquelarre? Encendemos la hoguera, sentaos alrededor y escuchad, intentaré ser breve.

Mientras Mi Cuerpo Aguante abre el círculo con una de las canciones más energéticas del disco, buenos riffs, estribillo con gancho, y una letra en la que se desnuda un corazón decidido a seguir adelante hasta el final: «El tenerte junto. mi, sin forzar la realidad, sin pensar nunca si habría un final».  El álbum se inicia así mostrando las virtudes de Azrael: composiciones redondas, un gran trabajo en producción donde se cuidan todos los detalles, base rítmica con pegada, temas directos y bien aderezados de guitarras, no solo con buenos riffs sino también con un despliegue de jugosos punteos y solos a lo largo de cada canción, y al frente, una voz con mucha personalidad como es la de Marc Riera, tan importante que ya no concibo el sonido de la banda con otro vocalista, y eso que han pasado varios por sus filas; además, los estribillos son esa pieza esencial y distintiva que hace que oigas cualquier canción y sepas que es de Azrael.  

Humanidad abre fuego con una batería con elementos futuristas y uno de tantos riffs que tan hábilmente construyen Enrique Rosales y Oscar, aunque el primero como coautor de la canción tendrá más peso imagino. Y bueno, ya tengo una de mis favoritas, porque además posee un estribillo poderoso, gracias en buena parte a ese acelerado bombo, powermetalero, de Tino Torres, y un solo de guitarra hacia el final que es oro puro. «Es difícil elegir si siempre vas detrás», pero la banda va por delante con esta gran canción.  El nivel no decae con Pobre Diablo, donde además contamos con un viejo amigo de la casa, Mario Gutiérrez (miembro histórico que dejó la formación en 2020), dejando un solo como invitado de esos que te vuelan la cabeza y que tiene mucho de guiño a la historia de la banda; Mario además se ha encargado de la mezcla y masterización de este álbum. Noche de Brujas es el corte más evidente por su vinculación con el título del disco, con vídeo oficial y todo, que se lanzó hace mas de un año, creo que por fechas de Halloween… Es un buen corte, no puede dejar de serlo abriendo con esas guitarras, pero el estribillo no termina de convencerme, se me hace un pelín largo, los teclados son cosa de Zoraida Vidal (Saedín), que les acompañó en parte de su pasada gira.

En la zona media, con Tierra Prisionera vuelven a ganarme, y es que los estribillos directos le funcionan muy bien a los granadinos: «Hay quien se alzo y luchó sin pensarlo, hay quien corrió a poder suplicar, hay quien fue a luchar sin saber que era capaz, hay quien la libertad sienta bien»… Y qué bien les sienta a Azrael la Libertad creando canciones, ¿verdad? y esos solos y armonías a doble guitarra. Que por cierto la autoría de la mayoría de canciones son obra de Enrique González y Juan Manuel Salas. Buenas dosis del Power Metal que conjuga tan bien la banda con el Heavy Metal más clásico, es lo que vas a disfrutar en Dolor y Agonía, que la convierten en otra de mis preferidas del disco. «Dolor y agonía son lo que tus manos me traen», dice el estribillo, canciones muy disfrutabas como esta, son lo que recibimos de vuestras manos, chicos.

Ahora sí que me vais a permitir que haga una pausa y me tome mi tiempo, que reprima unas lágrimas que luchan por abrirse camino, porque hay canciones que respiras y sientes más que escuchas, que sufres, porque te traen el perfume de una pérdida dolorosa, que vives, aunque ellos ya no, pero que en tu interior sabes que nunca se van a ir del todo, y que nunca olvidarás sus lecciones de vida… Pero les echas tanto y tanto en falta, para que te apoyen, como nadie lo hará, en tus malos momentos, para que vivan, como nadie lo hará, tus triunfos como suyos, y que han sido tu guía en el camino hasta que la muerte te los arrebata de una forma cruel e inapelable… ¿no os ha pasado eso nunca? Duele es eso y mucho más, «Porque duele, siempre duele, decirte adiós».

Un Paso Más es de esas canciones que parecen hechas para el directo, como muchas de Azrael, de estribillo coreable: «Quise saltar, dar un paso más, quise saltar, cuando lo vi caer», y es de esas canciones con letra de superación, no de las que te venden una vida feliz, si no las que te incitan a luchar por tus sueños. Esta es otra de mis favoritas. El cierre con Ángel Desterrado remata con una canción con mucha pegada al inicio, me encanta este Tino a las baquetas! pero luego el corte se torna mas sentido, más intimista, para luego volar de nuevo: «Crea de nuevo el fuego, que arda el veneno, sin rastro de dolor». Es un corte lleno de matices, y la voz de Riera te lleva de la mano por cada uno de los cambios, también es coautor de esta canción, que me está ganando con cada escucha, y que tiene un final de guitarras y batería que no podría dejar más arriba este Aquelarre, décimo disco de Azrael, y que ya está en mi top 10 anual.

Tracklist

  1. Mientras Mi Cuerpo Aguante

  2. Humanidad

  3. Pobre Diablo (con solo invitado de Mario Gutiérrez) 

  4. Noche de Brujas

  5. Tierra Prisionera

  6. Dolor y Agonía

  7. Duele

  8. Un Paso Más

  9. Ángel Desterrado
    — Bonus (ediciones físicas): Atrapado (regrabación). 

Azrael

  • Marc Riera – Voz

  • Enrique Rosales – Guitarra y coros

  • Óscar Espín – Guitarra

  • J. M. Salas – Bajo

  • Tino Torres – Batería 

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