«Cuando el thrash canadiense quiso abrazar la melodía sin perder garra»

Escrita por Crom

Tras dos discos que marcaron un antes y un después en el thrash metal, Alice in Hell (1989) y Never, Neverland (1990), Jeff Waters decidió dar un giro en Set the World on Fire. Era 1993, el grunge empezaba a arrasar y el thrash clásico sufría para mantenerse. En ese contexto, Annihilator apostó por un sonido más accesible, melódico y con tintes de heavy metal tradicional, sin dejar de lado la técnica y la velocidad que siempre caracterizaron a la banda.

El resultado fue un álbum que dividió a la crítica y a los fans más puristas, pero que hoy se reivindica como una de las obras más completas y arriesgadas del grupo. Aquí Waters mostró que no solo era un virtuoso de la guitarra, sino también un compositor capaz de fusionar riffs afilados con estribillos pegadizos y coros trabajados.

La producción es cristalina, muy cuidada para la época, con un Jeff Waters obsesionado por cada detalle. Las guitarras tienen ese brillo característico suyo, con riffs contundentes y solos llenos de técnica, mientras la voz de Aaron Randall aporta un aire más melódico y accesible que sus predecesores. Canciones como Phoenix Rising coquetean directamente con la power ballad, mientras que Set the World on Fire o Knight Jumps Queen mantienen la energía y el groove metalero.

Quizá no sea tan feroz como los dos primeros trabajos, pero gana en versatilidad y demuestra que Annihilator no quería encasillarse.

En su día no tuvo el éxito esperado, sobre todo en un mercado saturado y en plena crisis del thrash. Sin embargo, con el tiempo ha sido revalorizado como un disco adelantado, que mostraba caminos alternativos al género sin perder identidad. Hoy muchos lo ven como la “joya oculta” de la primera etapa de Annihilator.

Un disco injustamente infravalorado en su época, donde Waters demostró que Annihilator podía sonar más melódico sin dejar de ser contundente. Quizá menos agresivo que sus predecesores, pero con una producción impecable, grandes canciones y una propuesta distinta que merece ser revisitada. Un trabajo que hoy se disfruta de principio a fin y que confirma que Annihilator nunca fue “una banda más” en el thrash.


📀 Tracklist

  1. Set the World on Fire

  2. No Zone

  3. Bats in the Belfry

  4. Snake in the Grass

  5. Phoenix Rising

  6. Knight Jumps Queen

  7. Sounds Good to Me

  8. The Edge

  9. Don’t Bother Me

  10. Brain Dance


👥 Formación que grabó el disco

  • Jeff Waters – guitarras, coros, producción

  • Aaron Randall – voz principal

  • Neil Goldberg – guitarra rítmica

  • Wayne Darley – bajo, coros

  • Mike Mangini – batería (sí, el mismo que luego tocaría en Dream Theater)


🎚️ Créditos técnicos

  • Producido por Jeff Waters

  • Mezclado por Paul Blake y Jeff Waters

  • Editado bajo Roadrunner Records (Europa) y Epic Records (EE. UU.)

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