Un torrente de teclados en un valle de melodías metálicas sin fin

Crítica escrita por Luishard

Amigos de Dioses del Metal, después de escuchar tanto metal extremo, siempre viene bien hacer un “kit-kat” y darle a otros estilos más dulcificados, como el Metal sinfónico y a otras propuestas más intimistas, como este Ancient Realm. Es un proyecto musical del teclista mallorquín Pedro Sánchez Bonnin, que tras un periplo de varios años, pues la primera idea surgió en 2010, ha conseguido sacarlo adelante.

Producido por Sergio Morales, la grabación comienza en Mayo de 2013, pero no es hasta Junio del año siguiente cuando ve la luz, editándose en formato digital a través de las plataformas digitales Youtube, Bandcamp y Soundcloud. En el resultado final, han participado varios músicos del panorama del Metal mallorquín, detallados al final, así como otras interesantes colaboraciones, Mar Balibrea (ex Réplica), que canta en dos temas e Iván Ramos (ex Golgotha) en un solo de guitarra.

La portada es de las clásicas para este tipo de apuestas, una bonita foto paisajista, del litoral de Mallorca supongo, con Pedro Sanchez de protagonista, sentado y pensativo junto al abismo. Es un EP de cuatro temas y casi 20 minutos de duración, a cuyo sonido final se le puede atribuir una palabra, calidad, pues todo me llega muy limpio, notándose en las composiciones que el protagonista principal, en torno al cual gira este trabajo, es un teclista, pues este es un instrumento mimado en el reparto de sonido, aportando mucho al ambiente épico de las canciones.

Hay otro aspecto llamativo y es la variedad de atmósferas que se recrean según pasan los minutos, melancolía, partes épicas, profundidad, inquietud… Todo ello se envuelve en una fuerte base rítmica, con guitarras que gimen cuando te arañan los tímpanos, sea riffeando o en solitario, porque aquí, pese a las voces guturales, no encontrarás la pegada furibunda del Death ni tampoco hace falta, esto es un puño de Metal envuelto en un guante de seda.

El primer tema, Walden, se abre con coros, unos toques en acústico y profundos riffs, que se van sucediendo en un ritmo de medio tiempo, con sutiles cambios, muy escoltados por los siempre presentes teclados y resultón solo de guitarra. Queda bien la combinación de voces, sobre todo por que la que no es gutural, me resulta muy Dance.

Atmosphere continúa con la apuesta épica y esa base rítmica tan peculiar, al combinar riffs con garra y colchón de teclados. También resalta aquí, más si cabe, el  peculiar duelo de voces, desplegando poderío, aunque es un corte que en conjunto, no se separa mucho del anterior.

Muy musical llega Sighs Of Nature, lenta al principio, con largos riffs muy escoltados por teclas, para ir creciendo la caña en un carrusel de sube y baja, conforme avanza el tema. Más oscura que las dos precedentes, me resulta una composición compleja, con un buen punteo.

Llegamos al final de esta pequeña joya con The Winter Song, profunda, de inicio lento, con leves cambios en el ritmo, más ligera conforme avanzamos hacia el solo de rigor, que es técnico y sentido, desbordando compases instrumentales épicos. Si tuviera que elegir un tema, me quedaría con éste porque reúne un poco de cada una de los anteriores, buen corte.

Típico trabajo que tienes que sentarte tranquilamente a escucharlo, nada de otras actividades que te impidan concentrarte en la música y sentir ese sonido épico con tantos teclados, combinado con guitarras y voces. Seguramente no te convenza a la primera, pero el buen hacer está presente desde el primer momento. Hay muchos detalles destacables, así que lo voy a puntuar con 7 puntos sobre diez. Un saludo metálico a todos.

 

Canciones

1. Walden

2. Atmosphere

3. Sighs Of Nature

4. The Winter Song

 

Componentes

Sergio Seoane (ex Qualinöst). Voz melódica

Daniel Pérez (Battlehrn). Voz gutural

Alejandro Delgado (Shape). Guitarras

Guillem Morey (Helevorn). Bajo

Pedro Sanchez Bonnin. Teclados y composición

 

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