
“Tentación apresurada”
Reseña de Christian Dárchez
Dicen por ahí que el hecho de cambiar 2 veces de cantantes ya de por sí representa toda una locura, me gustaría saber cómo califica el hecho de que se cambien 3 veces jejeje. Tal cual es el caso de los fineses metaleros sinfónicos Amberian Dawn, que a principios de este año perdieron a su segunda cantante Capri Virkkunen tras casi 15 años en la banda y 6 discos a cuestas; y a eso sumémosle que la banda ya tenía un nombre semi establecido dentro de dicha escena merced a un lineamiento más popero y ganchero que los diferenciaba mucho de sus pares y por ende de sus primeros días junto a Heidi “Dark Sarah” Parviainen, cantante original de Amberian Dawn.
En dicho comunicado oficial el guitarrista y líder Tuomas Seppälä anunció que dicha separación venía por problemas de agenda de Capri y además de agradecerles por los mas de 10 años en la banda le deseaban lo mejor en sus futuros proyectos, y en tiempo record se hicieron con los servicios de la ignota (al menos para mí) cantante sueco-inglesa Nicole Willerton, con quien se pusieron manos a la obra en el disco que hoy nos ocupa y que tiene fecha de lanzamiento para el próximo 26 de junio, el cual tiene bastante tela para cortar.
“Temptation’s gates”, noveno disco de los fineses exceptuando el disco de reversiones de 2013 y el tributo a ABBA de 2022, tal cual aseguró Seppälä es un disco que tiene la finalidad de marcar una nueva etapa en el grupo, explorando mucha más presencia de la guitarra y por ende un aspecto más metalero del grupo y que en el último tiempo con Capri si bien habían explorado nuevamente dicha veta (como en el tributo a ABBA); el cariz era mas bien popero. Tras escuchar el disco debo reconocer que Seppälä no mintió en sus afirmaciones y se trata de un disco bastante mas conectado con los primeros días del grupo en el que el metal sinfónico aún vendía como pan caliente.
El inconveniente pasa por el lado de que “Temptation’s gates” dado el poco tiempo de trabajo que tuvieron, ya sea porque les ganó la ansiedad o por el hecho de cumplir plazos contractuales con Napalm Records, se siente como un disco apresurado y en el que el gancho y la solvencia grupal quedaron en la sala de ensayo. Dejando de dar vueltas no voy a negar que el inicio acelerado de la canción homónima del disco arranca con todo lo que Seppälä aseguró: guitarras de riffs y machaques mas duros, teclas en plan mas sinfónicas, bases mucho mas potentes, hasta llegar a la labor vocal de la debutante Willerton que aunque no lo hace nada mal, su color vocal es mucho mas melódico y “dulce” que el de su predecesora y en las canciones mas “pesadas” su voz no termina de amoldarse del todo a la propuesta.
Encima el track es extremadamente corto como para engancharse con el, pasando por la marcha media de The vision of dreaming que gana mas por oficio que por gancho y que le queda mas cómoda a la cantante, algo parecido ocurre con el influjo power de la acelerada Moon que en los tonos medios y cándidos Willerton suena convincente, en las incursiones mas altas o agudas del final se le van los tonos casi hasta desafinar. Unchained y su andar machacado y epico va bastante bien, pero se hunde por los intentos guturales de Willerton puesto que suena incluso mas amateur que la danesa Myrkur en sus primeros discos, lo cual ya es grave. Hasta en su regreso al terreno de la balada como lo es la genérica Undying colour la banda no logra hacer pie. Hay, eso si. Aciertos moderados como las bases repiqueteadas y pinceladas barrocas de Eternal Flame, el pulso acelerado de Life is art y el final con la marchosa Phantasmagoria cierra sin sobresaltos un disco de apenas 36 minutos, lo cual dice nos dice muchas cosas.
La producción si bien es un aspecto que la banda nunca descuida, esta vez pulieron más detalles que jugaron a favor del enfoque más pesado buscado por el grupo, donde las guitarras salieron ganando y quien mas sufrió como suele suceder en estos casos es el bajo. Y cuenta con una buena portada, otro ítem que la banda tampoco suele descuidar. Sería una hijadeputez de mi parte decir que se trata de un disco malo o flojo, y en caso mas extremos que eligieron mal a la cantante; pero se trata de un disco apresurado donde la banda no solo no tuvo mucho tiempo para pensar mejor en las canciones puesto que el gancho aparece mas bien como algo anecdótico sino en cómo la voz de Willerton iba a encajar en ellas y por esta razón queda en offside en mas de una ocasión. Veremos que onda la próxima cuando la banda esté nuevamente afilada y que no tengan que trabajar en el próximo disco casi a punta de pistola.

Amberian Dawn
Nicole Willerton: voz
Emil Pohjalainen: guitarra
Tuomas Seppälä: guitarra y teclados
Jukka Hoffren: bajo
Joonas Pykälä-aho: batería
Canciones
Temptation’s Gates
The Vision Of Dreaming
Moon
Unchained
Eternal Flame
Life Is Art
This Night Is Waiting for Me
Undying Colours
The Garden
Phantasmagoria

