“AC/DC, sucio y barato, pero eterno”

Escrito por Crom

Hay discos que resumen en apenas unos surcos toda la esencia de una banda. En el caso de AC/DC, Dirty Deeds Done Dirt Cheap es el que consolida su identidad irreverente y macarra, con Bon Scott como maestro de ceremonias y los hermanos Young a las guitarras disparando buenos riffs sin cesar. Publicado en septiembre de 1976 (en Europa y Australia; en EE. UU. se retrasaría hasta 1981), es el cuarto álbum de la banda australiana y uno de los que cimentaron su leyenda.

Tras los fogonazos iniciales de High Voltage y T.N.T., los Young sabían que tenían que dar un golpe de autoridad. Aquí lo consiguieron con una fórmula directa: riffs básicos, letras gamberras y un sonido crudo, sin adornos. Canciones como la propia Dirty Deeds Done Dirt Cheap, con ese estribillo coreable hasta la saciedad, o la desquiciada Problem Child son auténticas declaraciones de intenciones: rock sucio, divertido y peligroso.

El disco está lleno de momentos inolvidables. Big Balls, con su doble sentido descarado («La canción juega con la ambigüedad entre “balls” como fiestas elegantes y como cojones.») y el juego teatral de Bon Scott, es puro rock’n’roll de taberna, mientras que Ride On sorprende por su tono blues melancólico, mostrando otra cara de la banda. Y no podemos olvidar Ain’t No Fun (Waiting Round to Be a Millionaire), un himno de casi siete minutos que capta la esencia del hard rock proletario y callejero que los australianos siempre reivindicaron.

La producción corrió a cargo de Harry Vanda y George Young (hermano mayor de Angus y Malcolm), que lograron capturar esa mezcla de suciedad y energía en estado puro que sería marca registrada del grupo. El sonido es crudo, sin concesiones, pero directo al corazón del rock.

El legado de Dirty Deeds Done Dirt Cheap es incuestionable: no es solo un clásico de AC/DC, sino uno de esos discos que influyeron en toda una generación de bandas de hard rock y heavy metal. Representa a la perfección el espíritu de los setenta: insolente, directo y sin ningún respeto por lo políticamente correcto.

Más de cuatro décadas después, sigue siendo un disco que se escucha con una sonrisa traviesa en los labios y las ganas de subir el volumen al máximo. Porque pocas bandas supieron combinar tan bien la picardía, la crudeza y la electricidad como AC/DC en esta joya imperecedera.

Tracklist

  1. Dirty Deeds Done Dirt Cheap

  2. Love at First Feel

  3. Big Balls

  4. Rocker

  5. Problem Child

  6. There’s Gonna Be Some Rockin’

  7. Ain’t No Fun (Waiting Round to Be a Millionaire)

  8. Ride On

  9. Squealer

Formación que grabó el disco:

  • Bon Scott – voz

  • Angus Young – guitarra solista

  • Malcolm Young – guitarra rítmica

  • Mark Evans – bajo

  • Phil Rudd – batería

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