
«Una banda a la que su sonido nunca le falla»
Crítica realizada por ElyAngelOfDeath
Progressive/Melodic Power Metal – Estados Unidos
Kamelot, ya nos deleitaron con «The Awakening» en 2023; este año, vuelven con su nuevo álbum de larga duración al que han titulado, «Dark Asylum«, que fue lanzado el 28 de Agosto, a través del sello discográfico Napalm Records.
A modo de intro, suena Sanctorium, que de forma progresiva, nos introduce de pleno en el siguiente tema, Ashen World, donde ya se aprecian esas melodías tan llenas de viveza y de una riqueza musical exquisita a las que la formación nos tiene acostumbrados a todos sus seguidores. Los ritmos se agilizan al máximo fruto de un Power Metal bien sólido en el que como no podía ser de otra forma, las guitarras tienen un impacto bestial. Aunque, la banda aporta lo mejor de su personalidad, para introducir algunos pasajes algo más sosegados en los que la voz de su frontman, se encarga de liderar a todo el conjunto con una intensidad admirable. Es un buen corte para abrir el disco, ya que apreciamos que el conjunto, se mantiene dentro de la misma línea compositiva que les ha llevado a hacerse un buen hueco en toda la escena internacional. Llega el turno de la pista homónima, Dark Asylum, en la que destaca por su comienzo tan enigmático que de forma audaz da paso a un instrumental sólido y poderoso a rabiar en el que las cuerdas continúan siendo el elemento más destacado. A rasgos generales, se trata de una composición que reúne lo mejor de la esencia más auténtica de la banda, en la que nos encontramos con esas partes algo más pesadas pero sin excederse demasiado en velocidad, que contrastan muy bien con ese estribillo tan pasional y enérgico con el que desprenden grandes dosis de energía. Mientras que en Sanctuary, cuentan con las colaboraciones de Clémentine Delauney y de Ignacia Fernández (ésta última tiene otras intervenciones a lo largo de todo el álbum). Sin duda, se trata de una canción bastante completa debido al juego de voces que se aprecia a lo largo de ella, teniendo por una parte ese lado más melodioso pero intenso de Tommy Karevik y Clémentine Delauney que se unen con una intensidad magnífica en el estribillo, mientras hacen frente al denso gutural de Ignacia Fernández, que hace su aportanción en los fragmentos algo más pesados, arrojando una oscuridad muy especial a este tema.
Nocte Veritas, es un corte de breve duración y en formato instrumental a modo de transición hasta One Last Masquerade, que vuelve a aportar fuerza al disco. Si algo puede destacar nada más empezar la pista, es la gran presencia así como el dramatismo que encontramos por parte de toda la ambientación orquestal, que acompaña a todo el conjunto envolviéndolos en un halo de auténtico misterio. La potencia, vuelve a llegar con el estribillo, donde el frontman sigue haciendo un trabajo magistral. Es quizás, de las composiciones más atractivas de este trabajo por su magnitud y por lo completa que es desde el principio hasta el final; tanto, que incluso se suma Tobias Sammet a la Mascarada. El séptimo lugar, lo ocupa Ivy, My Dear, que se convierte en la balada por excelencia, cargada como no podía ser de otra forma, de un fuerte sentimentalismo y donde Tommy muestra sus emociones más vulnerables sin apenas ningún reparo. En cambio, en Godlike Alchemy, la potencia sube de nuevo como la espuma. Las cuerdas hacen una labor excelente desde el inicio, convirtiéndose así en las verdaderas protagonistas de esta canción. Por otra parte, las atmósferas siguen teniendo un papel esencial en este tema, mostrando de esta manera el lado más sinfónico de la agrupación, que vuelve a dejar buenas muestras de un dramatismo atroz en The Sleeping Mind (Orphic Paradigm), donde los teclados suenan con un vigor increíble. Todo ello, es fruto de Oliver Palotai, el encargado de crear esas ambientaciones que rápidamente enganchan a los seguidores tan ácerrimos de la banda. Ambos cortes, cuentan con la sonoridad de los Kamelot de antaño, en los que todos los elementos sonoros funcionan bien desde el primer momento y sin ningún sobresalto. Por el mismo camino, escucharemos también a Kaleidoscope, aunque esta vez, el frontman eleva su voz mucho más alto que en otras composiciones.
Nos vamos acercando a la recta final del álbum, donde suena Enigma (Think Of Me), donde esta vez, la formación se centra en un Power Metal de carga muy melódica, algo que se puede apreciar a lo largo de toda la canción, debido a que bajan los decibelios en la mayoría de los fragmentos que la componen incluidos el estribillo, donde el sentimentalismo vuelve a dispararse al máximo. La enorme compenetración que existe por parte de los integrantes de Kamelot es digna de admiración así como la elegancia que desprenden durante todo este tema. Seguimos de la mano de Cassandra´s Disease, un corte de apenas tres minutos pero en el que los teclados siguen haciendo un trabajo magistral en todo momento, dando lugar a ambientaciones muy sofisticadas y de un embrujo increíble. En general, la agrupación mantiene el mismo rumbo que la pista antecesora, aunque esta vez, apreciamos como intervienen con partes algo más contundentes y de una fuerza mayor, culminando incluso con un estribillo bastante enérgico. Beneath the Moon (Tunglid), es una composición muy sorprendente ya que se encamina por completo hacia la música Folk. En ella, la banda cuenta con las colaboraciones de Rannveig Sif Siguroardóttir, Sólveig Sara Leupold y Lea-Sophie Fischer, que aportan ese toque tan mágico en cada nota. Volveremos a escuchar a los Kamelot de siempre una vez más con The Puppet King, con la que recuperan su sonoridad tan poderosas y repleta de vigor con la que evocan a sus trabajos anteriores y, que por supuesto, ya hemos escuchado en canciones anteriores. Mientras que ponen el broche final a través de Sanctum Requiem, otro tema breve en formato instrumental que nos deja recobrar el aliento.
Puede gustarnos más o menos tanto la banda como el disco, pero lo que es indiscutible es que Kamelot se mantienen dentro de su sonido tan característico y en su visión personal que tantos frutos les ha dado a lo largo de todos estos años.
Track List:
- Sanctorium
- Ashen World
- Dark Asylum
- Sanctuary
- Nocte Veritas
- One Last Masquerade
- Ivy, My Dear
- Godlike Alchemy
- The Sleeping Mind (Orphic Paradigm)
- Kaleidoscope
- Enigma (Think Of Me)
- Cassandra´s Disease
- Beneath the Moon (Tunglid)
- The Puppet King
- Sanctum Requiem

Banda:
Thomas Youngblood – Guitarra
Sean Tibbetts – Bajo
Oliver Palotai – Teclado/Orquestaciones
Tommy Karevik – Voz
Alex Landenburg – Batería

