
Calificación: 8/10 Género: Acción/ Artes marciales
“El barrio se tiñe de sangre”
Reseña de Christian Dárchez
En el último tiempo el cine indonesio de la artes marciales le ganó bastante terreno hace rato a los tailandeses que extrañamente tras una buena entrada en los 2000 con buenos filmes protagonizados por Tony Jaa como “Tom Yum Goong” (2005) y Jeeja Yanin con “Chocolate” (2008) quedaron durmiendo una larga siesta; puesto que a partir de los 2010 en adelante con la irrupción de los artistas marciales indonesios Iko Uwais, Joe Taslim y Yayan “Perro Loco” Ruhian ganaron la partida con filmes como las dos partes de “La redada”, “La noche nos persigue” (2018) y la muy reciente “The furious” de este año. Eso sin contar también que los 3 son actores muy solicitados en Hollywood tanto como actores como coreógrafos para las escenas de lucha. Bueno, no solo a los tailandeses les ganaron terreno sino también a los chinos que no paran de ofrecer filmes contaminados por CGI y aunque en el Bollywood si bien hubo buenas pelis de artes marciales, el público no se engancha demasiado con los números musicales y terminaron aburriendo enseguida. En esta oportunidad la productora de Iko Uwais llamado simplemente Uwais Productions junto con su denominado grupo de artistas marciales de la Uwais Team presentan su mas reciente película y al menos desde mi opinión presentan una peli muy superior en materia de artes marciales a lo que fue “The furious”.
La trama tiene a Mega (Livi Ciananta) una ex atleta del equipo de artes marciales de Indonesia que alterna su vida compitiendo en torneos clandestinos y trabajando de camarera; pero su vida tranquila se verá saboteada cuando su hermano Bilal (Derby Romero) se mete en problemas cuando asesina al hermano de un mafioso que controla los préstamos usureros de la ciudad; por lo que comienza una carrera contrareloj para escapar de la ciudad del acecho de los maleantes. “Ikatan Darah” marca el debut del director Sidharta Tata que viene del palo de las series indonesias y dentro de todo una buena labor con la narración. El argumento no es gran cosa y ya lo vimos miles de veces, pero es mas un objeto decorativo para las muy buenas secuencias de lucha que por lo menos a mi me gustaron mas que las de “The furious” donde las peleas eran de distancias cortas y agarres casi en el 90% de la peli.
Acá las peleas fluyen mas con respecto a los puñetazos y patadas donde la artista marcial Livi Ciananta presenta un gran desempeño físico y en ningún momento la retratan como una heroína inmaculada que no recibe ningún golpe como para que la platea antiprogre que se enoja por una protagonista mujer no ande diciendo estupideces. De hecho en casi todas peleas si bien gana termina exhausta, cortada y magullada, sobre todo cuando lucha con tipos que la tienen clara con las artes marciales. Mención especial para el actor T. Rifnu Wikana como el villano principal Primbon que se viste como ministro religioso pero que no es otra cosa que un asesino hijo de puta que se hace odiar en toda la trama y uno espera que Mega al final lo termine reventando a golpes. Tal vez la única contra de la peli es que al ser una producción indonesia se extraña la presencia de Yayan “Perro Loco” Ruhian si bien los artistas marciales que encarnan a los villanos muestran un buen desempeño marcial. La peli al principio se toma su tiempo para presentar a los personajes y al conflicto central, pero una vez que arranca con las artes marciales el ritmo es bastante frenético y hace que las casi 2 horas de duración no se sientan para nada y su final queda abierto para una posible secuela.
Sin ofrecer una obra maestra memorable, “Ikatan Darah” al menos como propuesta de artes marciales me terminó gustando mucho mas que “The furious” y se que varios del otro lado me van a crucificar por eso, pero como digo siempre: es una cuestión de gustos. Muy buen debut del director Sidharta Tata y un comienzo muy prometedor para la artista marcial Livi Ciananta que al menos espero verla seguido en este tipo de propuestas. Si les van las pelis de artes marciales, denle una chance. ¡La van a pasar bien!

