
«Nunca dejé de soñar aunque las circunstancias fueran complicadas» Niko del Hierro
Entrevista realizada por Isa M.
Hola, Niko. ¿Qué tal? Bienvenido a Dioses del Metal.
¡Bien! En estos momentos estoy en Ecuador. Estamos viviendo una etapa muy especial en Saratoga que me llena de ilusión.
En Estado Puro llega después de ocho años sin material nuevo y además en un momento especialmente delicado para la banda por la salida de Jero Ramiro. ¿Sientes que este disco representa una especie de reinicio para Saratoga o más bien una reafirmación de todo lo que habéis sido durante más de tres décadas?
Para mí, En Estado Puro es una reafirmación total de lo que somos, pero también un soplo de aire fresco. Hemos sabido mantener esa esencia que nos ha acompañado durante casi de treinta y cinco años, pero al mismo tiempo el disco tiene una energía renovada, un impulso nuevo. No siento que sea un reinicio, sino la continuación natural de una historia que aún tiene muchísimo que aportar.
La situación alrededor de este álbum ha sido bastante peculiar, en un periodo en el que Jero aún no se había despedido oficialmente en directo, mientras Charlie Parra ya estaba plenamente integrado en el proceso creativo. Saratoga ya vivió una etapa anterior sin Jero y de ahí salieron canciones que hoy son himnos absolutos de vuestro repertorio. ¿Crees que esa experiencia previa os ayudó psicológicamente a afrontar esta nueva transición con más tranquilidad?
Lo que nos ayudó fue la experiencia en sí misma, tantas etapas, tantos cambios, tantos años viviendo y tocando por y para la banda. Todo eso es lo que te da una perspectiva muy sólida, te enseña a confiar en la música y en la identidad de Saratoga como algo que va más allá de cualquier circunstancia puntual. Además, entrar en el estudio con una mentalidad positiva, con ganas de crear y con un equipo muy firme hizo que todo fluyera con naturalidad. Las transiciones siempre son delicadas, pero cuando sabes quién eres como banda, todo se afronta con mucha más serenidad.
Charlie Parra llevaba tiempo acompañándoos en Latinoamérica, pero con este disco pasa a convertirse oficialmente en miembro de Saratoga. “A Toda Velocidad” nace precisamente de una propuesta compositiva suya. ¿Qué viste en Charlie para pensar que podía encajar tan bien dentro de la identidad de la banda?
Date cuenta que Charlie ya llevaba 4 años en Saratoga, con la salvedad que ahora es parte de la banda para todo el mundo y partícipe de nuestro nuevo trabajo. Lo primero que vi en Charlie Parra fue pasión, respeto y una forma de tocar la guitarra increíble. Cuando estamos todos juntos en directo con Arnau, Tete y yo surge una química muy importante que ya estáis teniendo la posibilidad también en España en los conciertos que hemos realizado de En Estado Puro.
Ahora volvemos el 6 de Junio a Barcelona y el 20 en Palma de Mallorca con el tres actos exclusivo de salas. Y también hacemos Madrid el 7 de Junio. Después, un verano increíble de festivales y volveremos con los Tres Actos en más fechas que podéis ver en nuestra web oficial.
Charlie entiende perfectamente el ADN de Saratoga, y rema siempre a favor de obra, empujando el coche a tope de positividad, pero también trae su propio universo musical y también su capacidad de sumar sin perder la esencia de la banda. Tiene una técnica impresionante, pero sobre todo una energía creativa brutal. Metió un par de temas en el disco como bien dices “A Toda Velocidad” es suya y es un tema que suena a Saratoga por todos los lados. Su incorporación ha sido natural y nos ha llenado a todos de motivación. Es un tema que está gustando mucho en directo.
Durante años Saratoga ha sobrevivido a cambios de formación, crisis de la industria, el parón de 2013 e incluso a momentos donde el heavy metal en España parecía atravesar etapas muy complicadas. ¿Qué sigue empujándote personalmente a continuar después de tantos años?. ¿Hubo algún momento donde pensaste seriamente que Saratoga no iba a continuar?
Lo que me empuja es la pasión por esto. Yo llevo toda mi vida dedicada a la música. Cada vez que subo al escenario, cada vez que compongo algo nuevo, siento que estoy exactamente donde debo estar. Claro que ha habido momentos difíciles, pero nunca pensé que quizá todo podía terminar. Para atrás ni para tomar aire. Siempre aparecía una chispa, un concierto increíble, una canción que te remueve por dentro, o simplemente el cariño de la gente y eso no lo hemos perdido. Sin ir más lejos acabo de llegar a Ecuador, donde nos dicen que están apunto de agotarse las entradas en la plaza Quito. Después de venir hace tres días, con sold out en Bogotá , Colombia… Eso te recuerda por qué empezaste y te da fuerzas para seguir adelante. Pero también no olvido mis comienzo en mi primera banda con amigos. El que quiera engañarse que se engañe llorando, yo no lo hago y tiro adelante mientras mi cabeza y cuerpo aguanten.
Mucha gente quizá no sabe hasta qué punto has llevado también el peso organizativo de Saratoga además de tocar el bajo: giras, logística, decisiones internas, producción… ¿Ha habido momentos en los que esa responsabilidad haya sido más dura que la propia parte musical?
Te diré que sí, que muchísimas veces. La parte fuera del escenario, la organizativa y la de empresa dirigiendo muchas veces la banda es dura, es absorbente y exige estar al pie del cañón las 24 horas. A veces pesa más que el propio instrumento, o una composición, pero también es lo que ha permitido que Saratoga esté donde está y haya crecido de forma estable casi 35 años. Es un trabajo silencioso que no se ve, pero que considero parte de mi compromiso con la banda. Y aunque es difícil, lo hago con orgullo y con la convicción de que la música merece ese esfuerzo.
Una de las cosas más llamativas de Saratoga es cómo ha conseguido mantener relevancia tanto en España como en Latinoamérica durante varias generaciones. De hecho, tú mismo has reconocido alguna vez que países como México fueron fundamentales para la supervivencia de la banda en ciertos momentos. ¿Qué tiene el público latinoamericano que hace que la conexión con Saratoga sea tan especial? ¿Qué diferencias encuentras con el público de España?
Lo de Latinoamérica, Centro América, Norteamérica o España es algo mágico. En todos los países donde hemos tocado, hemos vivido momentos inolvidables. La entrega es mutua y visceral, lo vivimos con una intensidad que atraviesa fronteras. Tocar para nuestro público es sentir una fuerza casi espiritual. Dentro de todo esto también está España. Tenemos un público a nivel mundial increíble, apasionado y muy fiel. Somos afortunados, quizá sean 18 países en los que hemos tocado. Realmente no es tanto la diferencia si no en la forma de expresarlo todos son pura explosión, pero diferentes culturas que engrandecen nuestra vida. Para mí, es una conexión indispensable público-grupo. Creo son más de 18 países en los que he tocado.
Musicalmente, “En Estado Puro” parece moverse entre dos extremos muy claros: temas potentes como “Inteligencia Artificial (I.A)” o “A Toda Velocidad”, y canciones mucho más emocionales como “Alma de Cristal”. ¿Buscabais reflejar todas las caras de Saratoga en un mismo disco?
Totalmente. Queríamos que el disco fuera un retrato honesto de todas nuestras facetas , la fuerza, la velocidad, la melodía, la emoción. Siempre hemos tenido esa dualidad, y en En Estado Puro queríamos llevarla al máximo. Es un disco muy sincero, muy nuestro.
Saratoga tiene ya un repertorio enorme y da la sensación de que cada gira deja clásicos importantes fuera del setlist. ¿Se ha convertido elegir las canciones para directo en uno de los mayores problemas de la banda?
Me río porque elegir un setlist es uno de los mayores desafíos que tenemos. Siempre dejamos algo fuera que alguien pide después, pero bueno… es un “problema bonito”. Significa que hay mucha música que la gente quiere escuchar, y eso es un lujo.
Después de tantos años componiendo y tocando, ¿sigues sintiendo presión cada vez que sale un nuevo disco de Saratoga? Sobre todo teniendo en cuenta que el grupo carga con una discografía tan importante y canciones que ya forman parte de la historia del heavy metal español.
Claro que sí. La presión siempre está ahí. Pero es una presión positiva, que te impulsa a dar lo mejor de ti. Sabemos que Saratoga tiene canciones que han marcado a generaciones, y eso te hace querer estar siempre a la altura. Pero son canciones que van a seguir, son parte de Saratoga. Sacar un disco nuevo no es para que olvides. Cada disco nuevo es una responsabilidad… y un privilegio.
En los años 90 el heavy metal en España atravesaba una época complicada, con salas cerrando y discográficas perdiendo interés por el género. ¿Qué hizo que vosotros sí consiguierais resistir mientras muchas bandas desaparecían?
Trabajo, perseverancia y mucha fe. Yo nunca dejé de soñar aunque las circunstancias fueran complicadas. Creía en la banda incluso cuando todo parecía ir cuesta arriba. Y ese espíritu de lucha fue lo que nos permitió resistir. Y sin duda alguna es un sueño para mí saber que este es el mejor momento para nosotros. Soy un privilegiado de conseguir parte de mis sueños con la música.
Eres el único miembro que ha estado en todas las etapas desde 1992. Mirando atrás, ¿cuál dirías que ha sido el mayor sacrificio que has tenido que hacer para que Saratoga siga siendo un referente tres décadas después?
Ahora que lo dices, es verdad. Soy la única persona que ha realizado todos los conciertos, ha grabado todos los discos y ha visitado todos los países donde Saratoga ha estado. No me regalaron nada e incluso tuve que quitar muchos palos de las ruedas en nuestro camino. Pero vamos, esto es trabajo de muchos músicos que se han dejado parte de su vida a mi lado mano a mano. Tete Novoa ya lleva 20 años a mi lado. Se dice pronto… He sacrificado tiempo personal, estabilidad, y muchas cosas que van quedando por el camino cuando tu vida gira alrededor de una banda en exclusividad como Saratoga. Pero cada sacrificio ha valido la pena. Ver lo que Saratoga ha conseguido a día de hoy es la mayor recompensa que podía pedir .
Mirando toda tu trayectoria, desde los tiempos de Ñu o Barón Rojo hasta este nuevo capítulo con En Estado Puro, ¿qué es lo que más orgullo te produce cuando piensas en todo lo que ha conseguido Saratoga? ¿Te queda algún sueño por cumplir?
Me enorgullece la capacidad de la banda para mantenerse viva, para evolucionar y para seguir conectando con la gente después de tantas décadas y lo que más me enorgullece es nuestro público, sin duda. ¿Sueños? Siempre. Seguir llevando nuestra música a nuevos países, a nuevas fronteras , grabar más discos y mantener esta llama encendida mientras tenga fuerzas .
Y no podría terminar esta entrevista sin preguntarle a Niko, un referente en el heavy metal, quiénes son para él sus Dioses del Metal.
Mis Dioses del Metal son aquellos que han marcado el camino de la historia de la música a lo largo de los años, los grupos que siguen luchando en sus locales de ensayo. Pero sobre todo el público y la música en directo. Los discos o la música grabada la puede hacer cualquiera. Pero amigos … en directo es donde se ve quien vale y quien no.
¡Gracias, Niko! Ha sido un placer.
¡Gracias a vosotros!
Que siga sonando la música. Nos vemos en los escenarios.

