«Te añoramos Gary»

Hard/Heavy Rock – Irlanda

Venía Gary Moore de Run for Cover, abriendo su manera de componer (y de producirse) hacia cosas menos encorsetadas, y aquí da otro paso: no tanto “abandonar” su etapa ochentera, sino teñirla de identidad. En entrevistas de la época él mismo deja claro que el disco está atravesado por ese hilo irlandés y, sobre todo, por la ausencia de Phil Lynott, a quien dedica el álbum (ese “For Philip” que se queda grabado).

A nivel de producción aparecen varios nombres (y, por detrás, varios enfoques): Peter Collins, Pete Smith, y el propio Gary en tareas de producción, con el disco editado por 10 Records/Virgin Records. Por problemas con baterías durante el proceso (incluida la salida de Ian Paice de vuelta a Deep Purple, y la marcha de Gary Ferguson), Moore tiró de caja de ritmos: gran parte de las bases se programaron con una Linn 9000 en el Marcus Studio de Londres, y después entró Roland Kerridge a rematar overdubs. Él lo explicó sin rodeos: trabajaba en casa con “un ocho pistas y una caja de ritmos”, y cuando el baterista real no le sonaba “perfecto”, lo mandó a casa.

Por si eso no fuese suficiente para definir el carácter del álbum, hay otra firma: la presencia de The Chieftains en cortes seleccionados, con instrumentos tradicionales que elevan ese “elemento irlandés” de idea a hecho.

Si hay un tema que sirve de puerta de entrada (y de gancho histórico), ese es Over the Hills and Far Away. Fue el primer single, salió en diciembre de 1986 y, en el Reino Unido, alcanzó el puesto 20. Además, aquí no hablamos solo de una canción “popular”: hablamos de una pieza que literaliza el concepto del disco, porque incorpora a The Chieftains y hasta aparecen en el vídeo. De la letra, lo importante (y verificable) es que no es un estribillo vacío: se construye sobre una historia narrativa de acusación, cárcel y silencio, casi como mini-relato.

La otra cara del corazón del álbum está en Wild Frontier (la canción). Aquí Moore no se esconde: él mismo la definió como “pretty political song”, y la explicó como la historia de quien crece en Irlanda del Norte, se va, y al volver se encuentra una ciudad irreconocible por todo lo vivido; lo dijo con esa claridad que te desarma. Y, en lo personal, me parece que ahí está el nervio: no es postureo celta, es memoria, es mirada hacia atrás. Sentencia además que podía imaginar a Phil Lynott cantándola… y a mí ese detalle me deja un nudo en la garganta cada vez que lo recuerdo.

Luego tienes una canción como Strangers in the Darkness que, si alguien piensa que este disco se limita a banderas y paisajes, le coloca la realidad delante: Moore contó que trata de jóvenes que llegan a Londres, caen en la heroína y hasta en la prostitución para mantener el hábito, “an anti-heroin song”. Y lo interesante es que, incluso hablando del cómo  hay una descripción directa del propio Gary sobre el planteamiento rítmico: “half machine, half toms”, y ese gusto por un sonido más “sparse” en el que el productor cobra sentido.

En medio de todo esto, el disco se permite un lujo: The Loner, instrumental, y mencionada por el propio Moore como prueba de que “la guitarra no ha desaparecido” del foco; simplemente, ya no todo está escrito para la guitarra, sino para la canción como unidad. Y, como contrapunto, Friday on My Mind deja claro que aquí también hay espacio para una versión: es un cover de The Easybeats.

Con sus particularidades (esa batería programada que los fans siguen discutiendo a día de hoy, precisamente porque es una decisión que no pasa desapercibida), Wild Frontier fue un éxito real: en el Reino Unido alcanzó el puesto 8 en álbumes y se mantuvo 14 semanas en lista. Y no fue un caso de “un single suelto”: además del impacto de Over the Hills and Far Away (Top 20), también entraron en listas otros cortes como el single Wild Frontier (puesto 35), Friday on My Mind (puesto 26), The Loner (puesto 53) y Take a Little Time (puesto 75).

Ahora, lo que lo convierte en “Disco 10” para mí no es solo la cifra ni el recuerdo, sino el conjunto de decisiones conscientes que lo atraviesan: Gary Moore buscando una voz algo más grave porque ya no escribe esperando a “un cantante ideal que baje del cielo”, sino escribiendo para sí mismo; Moore asumiendo que el disco, en gran parte, es su manera de hablarle a Phil; Moore mezclando técnicas modernas de estudio con su raíz. Y sí, es cierto: con el tiempo terminaría moviéndose hacia otros territorios (el blues le estaba llamando fuerte), pero precisamente por eso este álbum queda como una fotografía nítida de una época: la del Gary Moore heavy/hard que, por un momento, encontró la forma de sonar grande y dejarse la piel y el corazón en su música.

Tracklist (edición original)

  1. Over the Hills and Far Away
  2. Wild Frontier
  3. Take a Little Time
  4. The Loner
  5. Friday on My Mind
  6. Strangers in the Darkness
  7. Thunder Rising
  8. Johnny Boy

Miembros que grabaron el disco

Gary Moore – voz, guitarras
Neil Carter – teclados, coros
Bob Daisley – bajo
Roland Kerridge – programación de batería
Paddy Moloney – pipes 
Sean Keane – fiddle 
Martin Fay – fiddle 

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