
“Treinta y cinco minutos de Rock… o Ruina»
Hard Rock – Australia / Reino Unido
Escrita por Crom
Después de seis años de silencio discográfico tras Black Ice (2008), los australianos de AC/DC regresaron en 2014 con su decimosexto álbum de estudio —Rock or Bust—, un disco que llegaba en medio de una tormenta de dudas: la salida de su guitarrista rítmico fundador, Malcolm Young (por problemas de salud), y problemas legales de su batería, Phil Rudd. Aun así, con el sobrino de Malcolm, Stevie Young, ocupando su lugar, y con el incombustible Angus Young al frente de las guitarras, la banda decidió seguir adelante. El 28 de noviembre de 2014 se editó Rock or Bust, producido por Brendan O’Brien y grabado en The Warehouse (Vancouver), con mezcla de Mike Fraser. El resultado: un álbum conciso (apenas 34-35 minutos, su más breve hasta la fecha), contundente como un puñetazo directo —y también una declaración de intenciones. No es un regreso cinematográfico, pero sí la ratificación de que AC/DC aún tenía cañones cargados.
Desde el arranque con la canción homónima Rock or Bust queda claro que AC/DC quiere rockear sin mirar atrás. El riff monolítico de Angus, bajo brutal de Cliff Williams, batería machacona de Phil Rudd y la voz rasgada de Brian Johnson construyen un himno directo: “In rock ’n’ roll we trust / It’s rock or bust”. Es un manifiesto, una proclama: el rock o nada. Play Ball, el primer single, ya desde su uso en trailers deportivos, levanta pasiones — un corte breve, con groove, guitarras cortantes y ese aire de “vamos al combate”, perfecto para estadios. Para añadir variedad al repertorio, Rock the Blues Away juega con influencias más blues-rock, recordando los cimientos primigenios de la banda. Una bocanada de aire distinto, quizá como reconocimiento a su pasado, casi como un saludo nostálgico a Malcolm.
Uno de los momentos más energéticos del disco llega con Got Some Rock & Roll Thunder: riff potente, actitud… puro AC/DC. Muchos críticos lo destacan como de lo mejor del álbum. Baptism by Fire también merece mención: melodía sencilla, pegadiza, ritmo machacón, con ese sabor a rock directo que invita a corear. No es poesía, pero sí diversión en vena. Ahora bien: no todo brilla con la misma intensidad. Canciones como Hard Times, Rock the House o Sweet Candyaparecen más como relleno: estructuras previsibles, riffs menos inspirados, y sensación de que cumplen sin entusiasmar. En especial “Hard Times” es señalado en varias reseñas como repetitivo y falto de chispa.
Del tramo final destacan Emission Control, con un groove más pesado, un aire casi stoner-blues en la que la base rítmica se impone, y la voz de Johnson suena más áspera, casi amenazante. Aunque algunos oyentes lo consideran “plano”, para otros encapsula la faceta más sombría y cruda del álbum. En conjunto, Rock or Bust mantiene intacta la fórmula: riffs gordos, ritmos densos, guitarra solista afilada, voz rasgada, y actitud rockera sin concesiones. Quizá no reinventan la pólvora, pero siguen lanzando destellos de rock genuino. En un contexto tan turbulento, la urgencia del álbum es su mejor arma: aquí no hay contemplaciones, solo ganas de seguir viviendo con guitarras enchufadas.
Tracklist
-
Rock or Bust – 3:04
-
Play Ball – 2:47
-
Rock the Blues Away – 3:24
-
Miss Adventure – 2:56
-
Dogs of War – 3:35
-
Got Some Rock & Roll Thunder – 3:22
-
Hard Times – 2:44
-
Baptism by Fire – 3:30
-
Rock the House – 2:43
-
Sweet Candy – 3:10
-
Emission Control – 3:41
Formación que grabó el disco
-
Brian Johnson – voz principal, coros
-
Angus Young – guitarra principal
-
Stevie Young – guitarra rítmica, coros
-
Cliff Williams – bajo, coros
-
Phil Rudd – batería, percusión


