
«El Rock que marcó a una generación»
Rock Urbano – España
Escrita por Crom
En En 1980 nuestro país todavía daba sus primeros pasos en la democracia mientras la Movida Madrileña y su pop irreverente copaban los medios. Pero al mismo tiempo, también eran los inicios de la mejor época para el Rock y el Heavy Metal; el rock de barrio, crudo y auténtico, alzaba su voz entre los jóvenes, los de «baja clase». En ese contexto surge Más madera, segundo LP de Leño, trío madrileño formado por Rosendo Mercado, Ramiro Penas y Tony Urbano (sustituto del bajista original Chiqui Mariscal). Tras un debut homónimo que había capturado parte del alma de barrio (“Este Madrid”, “El tren” como retratos de una España en transformación), Leño se atrevió a dar un paso más. Con la producción de Teddy Bautista, incorporaron arreglos insólitos para su estilo –¡hay sintetizadores en la canción inicial!– que hicieron del álbum una obra sorprendente y, para algunos, desconcertante. Parte de sus seguidores acusó el cambio: aquellas guitarras más limpias y coros dulcificados acercaban el sonido de Leño a la New Wave de The Police, por ejemplo, muy de moda entonces. Sin embargo, bajo la capa de ese sonido ochentero más accesible, latía intacto el espíritu combativo y callejero de la banda. Rosendo lo admitiría después: fue un álbum “extraño” en su sonido, pero con algunas de las mejores canciones en la carrera de Leño. Y con el tiempo, la valentía de este trabajo quedó reivindicada por todos los que consideramos este álbum imprescindible y, quizás, el mejor de los madrileños.
El arranque del disco no puede ser más intrigante. Insisto nos recibe con un riff aguerrido aderezado con sintetizador, un elemento casi impensable para el rock urbano de entonces. La banda suena curiosamente luminosa, pero no tarda en aflorar la mordiente de Rosendo en cada estrofa. ¿Dónde está la salvación? y Sin solución mantienen ese pulso entre la frescura melódica y la garra rocanrolera. Las letras hablan sin rodeos, con la jerga de la calle y la ironía del que observa la realidad con desencanto pero también con esperanza. Incluso en No voy más lejos y Como debe ser, temas breves y directos, Leño deja su sello de honestidad: son canciones sin adornos, crudas, que combinan reflexión y sorna.
La cara B del vinilo enciende la mecha de la dinamita con algunas de las canciones que hoy día son historia del Rock. ¡Sí señor, sí señor! arranca con furia y velocidad, son apenas dos minutos de rock contundente que invitan a corear con el puño en alto. Es una llama de energía que definía la esencia del rock de barrio de Leño. Sin respiro, enlaza con Cucarachas, posiblemente la joya del álbum, al menos es mi preferida. Aquí Rosendo impone su voz rasgada sobre un riff contagioso, mientras la letra –obra de la escritora María Fernanda de Andrés– está sujeta a distintas interpretaciones. “Puñados de cucarachas van recorriendo las calles, invadiendo nuestra casa, y contaminando el aire…” canta Rosendo subiendo en intensidad. El tema crece como un himno, además con un riff muy reconocible y pegadizo; de hecho, es una canción que se ha quedado grabada a fuego en la historia del rock español. Su mezcla de rabia e ironía resume a la perfección el ADN de la banda: música sencilla en formato, grande en actitud.
El tramo final no decae en absoluto. La noche de que te hablé aporta un tono jocoso y festivo: rock and roll nocturno, casi bailable, sobre amores juveniles locos. Es un medio tiempo vibrante que sus fans no podemos evitar corear, aun después de 45 años. No en vano fue el único sencillo extraído del LP, mostrando la faceta más accesible del grupo. Tras ella, Calendario retrata con pulso firme la rutina del currante de a pie, con una letra cercana que huele a jornada de trabajo y barrio obrero. Apágalas, por su parte, sube de nuevo la velocidad con un rock desenfrenado y ligero; su riff principal domina la canción mientras Rosendo lanza frases al vuelo como otro instrumento más. Y cuando parece que la llama se extingue, llega Lo que acabas de elegir para cerrar el álbum con broche de oro: comienza lenta, casi a modo de despedida, pero en el último tercio estalla en un final intenso y emocionante. Es el adiós perfecto, un guiño de originalidad que te deja con ganas de volver a poner la aguja al inicio. Paradójicamente, Más madera guardaba aún un as bajo la manga fuera de sus surcos. Durante las sesiones de grabación nació “Maneras de vivir”, canción que el grupo decidió no incluir en el disco por discrepancias con Bautista. Aquel descarte resultó ser lun himno generacional lanzado poco después en directo que capturó la filosofía de Leño en estado puro. “No sé si estoy en lo cierto, lo cierto es que estoy aquí…” y el estribillo que da título a la canción, acabó coreándose en infinidad de conciertos, y en tantas bandas tributo que siguen tocando sus canciones hoy día. Era la prueba definitiva de que, producción aparte, el corazón de Leño latía más vivo que nunca.
Lista de canciones
Todas las canciones compuestas por Rosendo Mercado, Ramiro Penas y Chiqui Mariscal.
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Insisto – 3:15
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¿Dónde está la salvación? – 3:56
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Sin solución – 3:04
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No voy más lejos – 2:57
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Como debe ser – 2:19
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¡Sí señor, sí señor! – 2:18
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Cucarachas – 2:49
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La noche de que te hablé – 2:59
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Calendario – 3:25
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Apágalas – 2:31
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Lo que acabas de elegir – 2:20

Músicos que grabaron el álbum
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Rosendo Mercado – voz principal y guitarra eléctrica.
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Ramiro Penas – batería, percusión y coros.
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Tony Urbano – bajo y coros.
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Teddy Bautista – teclados (productor del disco).
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Manolo Morales – saxofón.
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Luz Casal – coros.
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Jaime Asúa – coros.

