
Entrevista a Diego Saiz
«Los vengadores de Goliath está dedicado a mi mujer, Garbiñe, es un regalo para ella.»
Escrita por Crom
Hola Diego, Bienvenido a Dioses del Metal.
—Hola, Antonio. Encantado de charlar contigo de esta forma tan singular, como es una entrevista dada por escrito habiendo charlado antes varias veces.
Es, creo, la primera vez que entrevisto a un autor en relación a un libro, en este caso “Los vengadores de Goliath”, pero no es menos cierto que son pocos los libros, más de ficción, que incluyen la música Metal como ingrediente principal. Háblanos un poco de ti, de tu afición por la lectura y de cuándo empezaste a escribir. Y háblanos de tu afición por la música también.
—Lo cierto es que no soy especial en lo referente a gustos o aficiones. Tengo 48 años y por ello viví la mejor época de la música, en mi opinión. Mis gustos son el rock y del heavy metal clásico hasta el thrash, y la verdad es que no he sabido (o no he podido) evolucionar. Me preguntas por mis grupos favoritos, y no saldré de ACDC, Metallica, Pantera, Guns n Roses, junto con Barricada, Platero y el resto de grupos rockeros y punks de nuestro país.
En lo tocante a la lectura, debo decir que durante mi juventud fui devorador de novelas de corte cinematográfico, con Bradbury, Stephen King, Asimov por bandera. Luego abandoné un poco esa afición por otras que han ido yendo y viniendo en mi vida, como son los videojuegos, el deporte y tocar un instrumento, cosa que no se me da demasiado bien jaja.
¿Escribir? No es algo que haya llevado en la sangre desde pequeño. Tengo que reconocer que este libro ha sido mi primer trabajo serio en lo que a escritura se refiere. Podría enmascararlo de alguna manera, pero es así.
Sabes que este tipo de entrevistas, escritas, son un poco a ciegas, yo escribo las preguntas, todas, y no puedo anticipar tus respuestas, pero si en la anterior me has contado que no tienes formación como escritor y que empezaste como una afición, déjame decirte que tiene un gran mérito, porque yo he pensado hacerlo a veces… pero escribir reseñas o entrevistas, es muy distinto de un libro, se me antoja imposible hacerlo, más viendo lo bien que lo has hecho tú.
—Muchas gracias. Pongo por delante mi faceta de escritor aficionado porque, como he dicho antes, no tengo un bagaje en el que apoyarme, al ser completamente nuevo en esta disciplina.
Entenderás entonces que pocos consejos puedo dar a nadie que lea esto creyendo que puede encontrar algún truco o atajo para lanzarse a escribir.
Lo único que puedo decir es, que el arte de escribir te sorprende a ti mismo. Quiero decir que una cosa es planificar una historia con una idea bien vertebrada, sabiendo cómo empieza y cómo acaba. Otra muy distinta es lanzarse a la piscina y confiar en tu creatividad, dejándote llevar. Desde luego, yo soy de la segunda forma de escribir. Mi novela se formó a medida que yo escribía, hasta el punto de sentir en algunos capítulos que solo tenía que transcribir lo que sucedía, sin ser del todo consciente de la trama.
Es algo mágico, y creo que cualquiera puede hacerlo. No tengo duda de ello. Probadlo.
¿Cuándo se forjó en tu mente esta historia que tiene a Segis, Mónica, Víctor y otros personajes como protagonistas?
—En primer lugar realicé unos pocos relatos sobre algún personaje (que no están en la novela). Piensa que no venía de ponerme con trabajos anteriores, así que me fogueé un poco. El hecho de terminar un par de libros que no me gustaron también espolearon mi autoestima, algo así como: Si han editado esto, tú puedes ser capaz de hacer algo la menos igual de malo jaja.
¡Obviamente no diré los títulos!
Cuando vi que era capaz de hilar historias, comencé con una idea que en sí misma no era demasiado atractiva. Las ramificaciones de la historia original fueron apareciendo con el paso de las semanas, dándole mucho interés a personajes que en principio solo serían meros acompañantes.
Esa frase que dice: «que la inspiración te pille trabajando» es bastante cierta en mi caso. Puedes pasarte todo el día pensando en tu historia, pero cuando estás frente al teclado es el momento en el que surgen caminos inexplorados. No sé por qué, pero es así. Os lo dije antes, probadlo.
Y creo que si algo tiene el libro, es esa capacidad de ir contando retazos de la existencia de cada personaje que aparece, y hacerte querer saber más de cada uno de ellos. Me llegaron a decir que al comenzar el libro, pensaban que faltaban capítulos, de los saltos que pega la historia de uno a otro.
Luego todo va encajando. Eso es porque yo escribí el libro con capítulos cortos y ágiles, que podía mezclar como una película de Guy Ritchie (esto me lo han dicho varios lectores, lo cual me parece una exageración, pero sí que es cierto que ese tipo de película es la que me gusta) para esconder o mostrar partes de la trama según me pareciera más interesante.
Fue muy divertido!
Ah, al hilo de Ritchie, mi forma de escribir no se puede entender sin ver el libro como una película escrita. Lo último que querría hacer es aburrir a un lector que espera pasar un buen rato con un libro de rock y boxeo. Hay acción, hay sexo, hay peleas y hay amor y amistad. Y sorpresas.

¿Y cuándo comenzaste a escribir el libro, y qué tiempo te llevó finalizarlo?
—Comencé con la novela a mediados de 2023 y la terminé en diciembre de ese mismo año. Seis meses en total. Muy poco, según me dicen algunos amigos que he ido conociendo, pero salió muy fácil.
Eso no quiere decir que sea el próximo Paul Auster, solo que tenía algo dentro de mí que pugnaba por asomar de forma muy potente. Yo solo le di forma de novela rockera, pero detrás se esconden muchas cosas personales.
Escribir un libro es relativamente sencillo, ya que aunque te pongas a teclear pensando en ninjas, zombies o mujeres espectaculares, al final acabas tirando de lo vivido. O de lo que quisiste vivir…
Yo no tengo estudios literarios, como ya sabes, nada que me acredite como crítico profesional, que pueda exponer argumentos de peso para valorar tu estilo narrativo y corrección a la hora de escribir, pero he leído mucho… Ya sabes que ahora apenas, con tanto picar en redes, revistas y nuestra propia web, pero tengo que decirte que me parece una novela muy bien escrita, se me da bien encontrar fallas, estilos que copian a otros, argumentos que se desinflan… y con tu novela no lo he conseguido. ¿Has tenido ayuda externa, alguien que revise el texto y te ayude?
—Te agradezco mucho tus palabras. Como tú, yo también he leído muchísimo, sobre todo de joven. Sé qué tipo de literatura me gustaba, esa en la que la historia te atrapa y no te da tregua, en la que puede pasar cualquier cosa. Esa en la que no te ves venir según qué cosas.
Cuando me puse a escribir, tenía eso en mente. Los capítulos debían ser cortos y afilados, con un principio y un final, como los capítulos de una serie que te tiene enganchado.
No logré del todo ese efecto hasta cierto momento en el que, por sí sola, la historia cobró vida. Si te fijas, tú que lo has leído, el libro tiene tres actos muy diferenciados. Aun sin entrar en spoilers, el primero es el más estándar de todos, con su presentación de personajes y quizás tarda en arrancar en según qué aspectos. Pero hay un momento en el que uno de los personajes, Segis, tiene un problema con su batería.
El personaje cruza una puerta y no sabe lo que hay detrás. Yo tampoco lo sabía. Pero ni idea, oye.
Fue entonces, en ese capítulo que no iba a ser nada importante, donde el resto del libro apareció. Y fue una sensación increíble, porque al acabar ese capítulo, yo ya sabía que tenía un libro, uno de verdad. Y que iba a gustar.
No, no he tenido ayuda. Un colega comenzó a hacer una lectura «activa» en la que tienes que buscar incongruencias y fallos, pero al poco dejó de hacerlo porque me dijo que le estaba gustando mucho, y quería disfrutar el libro. Me dio algunos tips para que yo lo repasara con algo más de atención, pero no surgieron cambios importantes.
Luego uno de mis lectores, Javi Puñales, el que fuera fundador y guitarrista de Rat-Zinger y actualmente militando en Sanngre, me hizo una crítica tan afilada como constructiva (su apodo no lo lleva en balde!) y también encontró algunas erratas, la mayoría de ellas producidas por el programa de Amazon con que hay que dar forma final a la novela.
Más allá de eso, me lo he guisado yo solito, con lo que eso puede significar. En mi defensa diré que tengo dos padres profesores que me educaron muy bien. Y una excelente memoria para las películas de los 80 y 90. Si escarbas un poco en el libro, verás que es… quizás anacrónico, una obra que podría haber sido escrita hace unas cuantas décadas.
Imagino que la trama que mezcla música heavy, boxeo y la amistad, esta última es lo que a mí me parece más importante, sobre todo la de Víctor y Segis, porque otras relaciones tienen un componente sentimental, pero la de ellos es amistad pura… En fin, que me voy por las ramas, esta trama, que se desarrolla en Bilbao, imagino que te es muy cercana, que eres aficionado a ese deporte y al Metal, no solo por los detalles y lo bien que lo cuentas, sino porque se nota que esa forma de vivir tiene mucho que ver contigo.
—Esa es gran parte de la magia de la novela, en mi opinión. El libro está dedicado a mi mujer. Es un regalo para ella, con lo que sabía que si quería estar a la altura de la empresa en la que me embarcaba, los personajes debían tener alma. El resultado es que, en mi opinión (y en la suya también, menos mal), la tienen. El libro podrá ser más o menos interesante, con una trama mejorable, pero Segis, Úrsula, Mónica, Víctor… los siento como si fueran mis amigos, hasta el punto que me emocioné escribiendo algunos capítulos.
Hay uno en concreto, en el que Úrsula tiene una catarsis, que sentí estar dirigido por ella, en vez de escribir su historia. El capítulo iba a ser más largo, pero la situación tenía tanta fuerza dentro de mí, que se me apoderó y… pasó lo que pasó. Los quiero mucho.
Bilbao es la ciudad donde viví mis mejores noches de juventud con la que años después sería mi mujer, Garbiñe. Es una ciudad que adoro, porque es parte de nuestra historia. La gente de allí siempre, repito: siempre, me ha tratado muy bien. Cuando pensé en escribir una novela, sabía que el mejor marco sería Bilbao. Y creo que no me equivoqué.
Para empezar, el libro está estructurado en 77 capítulos que son, a su vez, 77 títulos de canciones. ¿Cómo elegiste todas esas canciones?, porque de alguna forma están ligadas a la historia, ¿verdad?
—Al principio era como una broma. No sabía qué títulos poner, y quería diferenciarme un poco en la forma de redactar, así que pensé en que añadir canciones le darían algo de lustre a la receta.
Luego la cosa tomó cuerpo, hasta el punto en que quería poner también partes de las letras de las canciones, que todo tuviera un significado que el lector debería encontrar, si conocía los temas.
Era algo demasiado difícil, pero no claudiqué y busqué canciones que pegaran en cada situación, hasta el punto de que alguna que otra cambió el final de su capítulo. Pero lo que quería transmitir con ese detalle era esa música de los noventa que cualquiera de mi época reconoce al instante. Éramos felices y en nuestro caso, sí lo sabíamos.
Por cierto, hay una lista de Spotify, que me creó mi buen amigo Javi Paco, con todos los temas que salen en el libro, ahí os va:
El último concierto que dio Motörhead en España fue en el Resurrection Fest en Viveiro, año 2015, con un Lemmy bastante deteriorado, que moriría poco después… Este mito y ese concierto tiene cierto peso en la historia, no sé si viviste tú en primera persona esa actuación y cómo la convertiste en una parte fundamental de la historia, que involucra al protagonista de distintas maneras.
—¡No lo sabía! Me dejas loco, ahora, leyendo esto. Para que veas cómo es la vida. No, no estuve en aquel concierto, de hecho no he tenido la suerte de ver a Motörhead nunca, ya ves.
Me preguntaban en una entrevista, en el local Heavys & Makarras de Vitoria (les mando un abrazo, son geniales), que cómo veía la figura de Lemmy. Bueno, creo que es un personaje que va más allá de lo que es una estrella del rock. Su música me gusta, pero su actitud ante la vida, aún más. Creo que vivió haciendo lo que quería, sabedor de que le pasaría factura. Me recuerda un poco al androide de Blade Runner, que quería vivir más, pero su padre le decía: «La luz que más brilla es la que antes se extingue, y tú has brillado más que ningún otro» o algo así jaja.
Como anécdota, yo no soy muy fan de Motörhead, mi hermano es dado leer biografías musicales, y después de leer la que me aconsejó de Lemmy, escrita por Janiss Garza, pues en fin, es una leyenda del rock, pero su vida personal era… complicada, por decirlo de alguna forma ¿no? (risas)
Sin embargo, desde que la leí, no pudo evitar tomarme un chupito de Jack Daniels con algún amigo en cualquier concierto, y brindar “Por el puto Rock & Roll”, jaja, así que de alguna forma siempre está en nuestros corazones… y en los de tantos, es mi pequeño tributo, alcohólico, eso sí, a su figura.
—Yo también he brindado con Jack Daniels por Lemmy, mucho antes de escribir una sola línea. Era excepcional, e irremplazable. A su batería, Mike Dee, le preguntaron hace poco por una posible vuelta de Motörhead tras ver el éxito del come back de Pantera, y respondió que nadie podía reemplazar a Lemmy. Estoy de acuerdo. Por cierto, vi a Dee tocando con Scorpions y es… impresionante como artista.
La aparición de Lemmy en la novela es, en realidad, mi pequeño homenaje a un personaje que en mi opinión representa lo que es el rock. Y a la vez enriquece la trama más de lo que esperaba en un primer momento. En fin, confío que a sus fans les guste.
Debo decir que a mitad de la novela, más o menos, la trama casi se convierte en un thriller, a los protagonistas les pasan cosas que no vamos a contar, pero que le dan un cariz distinto y trepidante a la historia, a partir de ahí ya no pude dejar de leerla del tirón. ¿Todo ese desarrollo lo tenías ya en mente, o como dicen algunos escritores, los personajes están vivos y se hacen cargo del timón del argumento en un momento dado?
—Primero de todo, aprenderé de mis errores, ya que recuerdo haber terminado una entrevista y al bajarme, alguien me dijo: genial, pero no habéis hablado de qué va el libro!! Y era verdad.
Los vengadores de Goliath es una novela coral, con muchos personajes cuyas historias se entrelazan en una trama común relacionada con bandas de rock, Festivales, boxeo, crímenes, sexo y muchas cosas más. Capítulos cortos que van a cuchillo, sorpresas e invitados de lujo como Lemmy Kilmister, Dave Grohl, Nikki Sixx…
Vale! Dicho esto…
Hablé de ello antes, de la existencia de tres actos. El primero se comía gran parte de la idea que tenía en mente. Luego… la novela explotó, literalmente. Su segundo acto fue pura creatividad, creciendo conforme lo escribía, con ideas que iban mutando a medida que se sucedían los capítulos.
O sea, el primer y el tercer acto están más metidos en unos raíles argumentales que yo más o menos controlaba, hasta el punto que tenía un pequeño guion argumental de todo el libro, con frases muy concretas para cada capítulo y una nota al lado que ponía “escrito” o “pendiente de escribir”. Así cada día escribía lo que me apetecía. O sea, que no escribía la historia seguida, sino de uno otro personaje. Sé que suena muy loco, pero así lo hice.
Sin embargo el segundo acto… salió del tirón, en una semana. No podía parar de escribirlo. Ahora lo leo y me sigo sorprendiendo de cómo empujó al resto de tramas. Sinceramente, creo que está por encima de mi propia capacidad para contar historias.
El final tiene un especie de anexo, epílogo… No sé cómo llamarlo, pero en el último capítulo, y cuando la historia con los personajes principales parece concluir, la acción se traslada a otro lugar, enraizando con los orígenes de Víctor y la forma en que su familia abandonó su país, pero que, no sé, parece dejar abierta una puerta para desarrollar otra historia en el futuro.
—El final es un trolleo en estado puro, incluso para mí mismo jaja. Para los que aún no lo han leído, seguro que les deja con el culo torcido, pero han de entender que cuando ya tienes gran parte del material escrito, ocurren cosas que no tenías en mente. Por ejemplo, ese último capítulo no lo iba a ser, tendría su sitio en determinado momento… pero una vez escrito lo dejé aparte. Me dije «este es el final de mi libro», incluso sin tener todo lo demás cerrado.
¿Y el primer capítulo? Fue uno de los últimos que escribí. Así de poco común es mi forma de escribir, avisados estáis.
¿Hay algo más que te apetezca contar a nuestros lectores de tu novela? Porque quiero dejar aquí de comentar más detalles de la historia para hablar de otras cosas.
—Que está escrita con muchísimo cariño. Mi vida no ha girado en torno a la creatividad. Tengo un trabajo rutinario y unos hobbies que solo han tirado por la rama creativa con los años.
He escrito este libro por necesidad de expresarme creativamente, pero también por terapia antiestrés ante problemas muy serios con los que hemos tenido que bregar mi mujer y yo. Ella fue la primera persona que lo leyó. Si no le hubiera gustado, no habría visto la luz. Solo espero que al resto les encante, pero entendedlo, lo más importante ya está hecho.
Pero lo importante, es decirles a nuestros lectores cómo pueden adquirir tu novela, que está disponible en Amazon, pero que si te la piden a ti, la recibirán con algún extra interesante ¿no es así?
—Vale, sí, a vender! Fue autoeditado, porque me ha sido imposible encontrar una Editorial que se animase a lanzarlo. Así que lo hice a través de Amazon (lo puedes comprar aquí: http://amzn.eu/d/hlCaEBT). Allí se puede comprar en sus formatos físicos y digital, pero cualquiera que haya hecho negocios con la super tienda sabe cómo se las gastan. Prácticamente todo el margen es para ellos. Tú te quedas con poder decir que tienes un libro en Amazon. Pero es puro humo.
La alternativa es comprárselo directamente al autor, aquí a un servidor.
Llevo un año entero luchando por dar a conocer mi obra, que se dice pronto. Es una labor más ardua y difícil que la propia confección de la novela, lo digo muy en serio. Como sé que luego me preguntas por eso, responderé después.
Digamos ahora que agradezco ENORMEMENTE el apoyo de los 300 valientes que durante este año se han animado a hacerse con mi libro de forma directa, respondiendo a la puerta fría que son mis mensajes en facebook u otras redes (llevaré como 4000 mensajes a usuarios, y todos los escribo yo, nada de apps ni IA).
Gracias, a todos vosotros. Sin vuestro apoyo, esto no habría sido posible.
Así que bueno, si alguien quiere hacerse con la novela que lo va a petar, que me busque en facebook o en Instagram y me pregunte cómo conseguirlo.
En Facebook aparezco como Diego Saiz. También en Twitter.
O si no, buscad @losvengadoresdegoliath en Instagram
Mi versión va dedicada, numerada, y con marcapáginas exclusivo. Chúpate esa, Amazon!
Estaré encantado de charlar con vosotros en cualquier sitio.
Incluso en Forocoches jaja 😉
Me encantó tu dedicatoria, muchas gracias, iba dirigida a mi hija de 13 años… que aún tiene el libro a la mitad, y que sabes que está en una edad en la que probablemente ese mensaje que le transmites, junto a lo del amor de su padre, no le llegue al 100%… Pero yo espero que lo valore con el tiempo. Muchas gracias de nuevo, fue muy bonito.
Y hablando de 13 años… ¿No es esa la edad que tenía Garbiñe cuando te robó el corazón? El libro se lo dedicas a ella además.
—Mi mujer lo es todo en mi vida. La conocí con esa edad, 13 años, y desde entonces no me la pude quitar de la cabeza. Hemos pasado por un sinfín de aventuras y problemas, pero si miro atrás, no cambiaría nada por miedo a que una sola decisión diferente nos separase.
A tu hija le mando un abrazo enorme desde aquí y deseo que tenga una vida digna de ser contada en un libro (me da que puse algo así en la dedicatoria jaja). Y espero que dentro de muchísimos años, pueda hablar con orgullo y cariño de quién fue su padre.
No sé si apoyas el Rock de alguna manera, además de como público, yo fundé Dioses del Metal hace 13 años y he escrito cientos de reseñas y entrevistas, sin saber hacerlo realmente, sin formación como periodista, tú, que escribes tan bien, podrías ser un colaborador muy valioso en cualquier medio de prensa.
—Me halagas, y soy muy dúctil a los halagos jaja. Quizás en otra vida encajaría en el mundillo de la música, desde bambalinas. Pero creo que llego tarde, y a los perros viejos es imposible enseñarles trucos nuevos.
Hay que tener mano con la gente, paciencia, saber cuando dar betún y cuando plantarse…
Es un trabajo que necesita de grandes cantidades de experiencia, cosa que tú tienes. A mí no se me conoce por tener mucho aguante, y suelo decir las cosas como me salen. No creo que sean valores muy buscados en la Escena actual.
Además, aquí donde me ves no soy un legendario rockero, de esos que han visto actuar mil veces a las bandas. Mis amigos tienen gustos musicales diferentes a los míos, con lo que nunca tuve a esos compañeros que muchos de vosotros sí tenéis, con los que compartís recuerdos de conciertos legendarios.
Y bueno, la fotografía tampoco me atrajo nunca, pero también hace 13 años me invitaron a ir a un concierto y escribir una crónica… yo nunca había hecho algo así, me llevé una vieja compacta digital, e hice lo que pude. 12 años, 8 cámaras y 15 objetivos después, todavía sigo en ello, me gustaría pensar que con mejores resultados que ese primer concierto (risas).
—No soy un profesional como para diferenciar los detalles que hacen que una serie de fotos valgan más la pena que otras. Solo soy como la mayoría de zoquetes, veo un reportaje y si me gusta pienso «BRU TAL», que al fin y al cabo, intuyo, es lo que se busca. He visto tu trabajo y me parece realmente bueno. Los objetivos y las cámaras ayudarán, pero el talento lo llevas tú de serie 😉
Hemos hablado por privado de cosas relacionadas con tu libro, la música, la fotografía, y te he contado algunas de mis frustraciones… básicamente porque soy un palizas, y cuando encuentro alguien que me cae bien y que “trabaja” de algún modo dentro de este mundillo, pues me abro con él. Espero que no me hayas bloqueado en Whatsapp (risas).
—Sabes que no es así, sino todo lo contrario. Me pasa igual, hay gente que me contesta por Facebook para comprarme el libro y en tres frases lo hemos hecho. Con otras personas me ocurre lo contrario, porque disfruto hablando con gente rockera, guitarristas o fans, o cualquier otro loco que se ha lanzado a escribir. Es muy gratificante.
En alguna de esas charlas, me decías que no habías encontrado el apoyo que esperabas, tratándose de una de las pocas novelas de ficción con el Metal como parte fundamental de la historia, que no habías encontrado, repito, el interés y apoyo que esperabas de algunos medios, ¿es así?
—Me pillaste en un mal momento cuando te dije eso jaja. Pero es cierto que cuando tienes la obra acabada y la pones en circulación, no puedes evitar que la ilusión te invada. La hostia viene después, cuando descubres que te tienes que ganar todas y cada una de las ventas, y que habrá gente a la que no le guste tu trabajo. Todo eso es lógico y bueno, porque te hace tener los pies en la tierra. Pero siempre hay gente que resta. No les pienso dar bola en esta entrevista.
Hablaba con varias bandas que son buenísimas pero no tienen, en mi opinión, el reconocimiento debido, y entonces entiendes que todo no es talento, que hay mucho mamoneo. Está claro que con un buen padrino, cualquiera se confirma, pero el resto tenemos que consagrarnos al trabajo duro y a buscar esa oportunidad. En mi caso, si no llega, como seguramente ocurrirá, no sentiré que ha sido una derrota. El objetivo de lanzar esta novela trascendía más allá del éxito literario, y ahí ha cumplido con creces mis expectativas.
¡Pero eso no quita que si un día viene una Editorial y me cubre de oro vaya a negarme! Muchos de mis lectores me dicen: ¡esto tiene que acabar siendo una película!
Pues eso, que si hay algún editor, director, guionista o productor en la sala… Estoy a vuestra disposición jaja.
Este mundillo, en el que yo me siento parte de algo importante, como miembro de una tribu que se gestó hace más de 50 años, y que nos hace distintos a muchos otros… Creo que al final no es tan distinta de otras. Yo he encontrado gente muy especial en mi camino, músicos y gente de público maravillosa, pero también encontré gente mezquina, que se mueve solo por sus intereses. Imagino que a ti también te ha pasado.
—Mira, lo mejor que me ha dado haber escrito este libro es el reconocimiento de mi mujer. Ella sabía que era capaz de hacer algo interesante, divertido y a la vez emotivo, y me animó a hacerlo. Haberlo conseguido es, de largo, una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida.
Pero luego, gracias a la excusa de mi obra, he dado la tabarra a muchísima gente, y he quedado sorprendido con la amabilidad y la buena disposición de la mayoría de los que han contestado, sobre todo de los que forman parte de alguna banda, porque ellos son los que mejor entienden el trabajo que hay detrás, tanto de creación primero, como de promoción después.
Recuerdo a Podri, cantante de Rat-Zinger, a quien se lo quería regalar. Me dijo que no, que me lo pagaba, porque sabía lo que costaba conseguir cada venta. Esos detalles son los que cuentan, los que retratan a cada persona como alguien con quien puedes contar o no.
Y otro caso fue el tuyo, que cuando te hablé de mi libro, lo primero que me dijiste fue que me lo comprabas.
Lo cierto es que no todos los medios somos iguales, algunos están profesionalizados, y le dan prioridad a publicitar en sus páginas, webs o redes, proyectos que les pagan por ese escaparate, pero otras lo hacemos de forma altruista… lo que también tiene su parte mala, porque al hacerlo casi como un hobby, aunque pongamos tanto de nosotros en ello, el tiempo es limitado y se nos escapan muchos proyectos interesantes… Como con “Los vengadores de Goliath”, por ejemplo, que tantos meses he tardado en dedicarle el tiempo y atención que se merecía.
—En absoluto, Antonio. Todos tenemos una vida más allá de las redes sociales y las webs, y el tiempo es limitado. El hecho de que le hayas hecho un hueco, primeo para leerlo, y luego para molestarte en crear conmigo esta entrevista, es algo muy valioso.
También te digo que lo que hacemos lo hacemos con cariño y, por supuesto, de forma totalmente altruista. En Dioses del Metal somos un equipo de 13-14 colaboradores, pero su grado de implicación va desde el 1 al 100, jaja, al final lo que tenemos es una pequeña familia donde algunos aportan y otros solo están ahí, que no es poco. Y no te imaginas la de correos diarios que recibo con todo tipo de proyectos musicales… Intento hacer una criba, pero muchos se nos escapan, como es natural.
—Razón de más para darte las gracias de nuevo por haberme permitido formar parte de Dioses del Metal.
Tengo que hacer una crítica hacia vosotros, los creadores, escritores y músicos principalmente, porque en ocasiones no nos hacéis llegar vuestro material y o bien no nos enteramos o lo hacemos por terceros, como me pasó con tu libro, y sé que no es fácil, sé que llamaréis a puertas sin obtener resultado, pero medios como nosotros, estamos ahí para ayudar, y lo hacemos a coste 0, ya lo sabéis.
—En mi caso, he dado mucho la paliza, he mandado un sinfín de correos a medios especializados, a radios y a librerías. El resultado ha sido… muy irregular, quizás por eso entré en combustión el día que hablamos jaja.
Tengo por ahí, en las redes, una entrevista grabada para RNE, en el programa «Entre dos luces»
https://www.rtve.es/play/audios/entre-dos-luces/vengadores-goliath-16-04-24/16061878/
Fue muy divertido. Desgraciadamente, otros medios no me lo han puesto tan fácil, aunque confío en que antes o después a cierto Pirata le apetezca saber más de una historia de rock y boxeo. No pierdo la esperanza jaja.
De todas formas, me consta que has tenido buen feeling con muchos lectores a los que ha gustado tu novela, imagino que al final tenemos que quedarnos con lo bueno si somos positivos, ¿verdad? como yo con mis fotos, o reseñas… esta misma entrevista, que leerán sólo unos pocos. En mi caso hago lo que hago porque me gusta, ¿que querría más “reconocimiento”? Quizás sí, ¿llega un momento en que los likes no son suficientes? También. Pero en mi caso no son suficientes porque busco una interacción con algo más de implicación, un comentario de esa foto, reseña, entrevista… Que me haga saber que alguien se tomó la molestia de leerla o valorarla. No sé si piensas lo mismo.
—La mayoría de la gente que contesta a mis mensajes, lo hace porque les parece que soy sincero. Creo que es la única manera que tengo de expresarme, con sencillez y cercanía. Si eso lleva a conseguir algo de visibilidad, reconocimiento o lo que sea, pues genial. Si no, tarde para cambiar mis principios. Groucho tenía otros, pero yo no.
También estoy seguro de que no le haríamos ascos a un reconocimiento mayor, que tu libro llegara al top de ventas y fuera ya por la octava edición y estuviera traducida a 15 idiomas y vendida en 50 países, y que a mí me llevaran los Judas Priest como fotógrafo de su gira. Soñar es gratis ¿Verdad? (Risas)
—Así es, jaja. Yo ya tengo elegido el color del Lamborgini, por si se tercia la ocasión de forrarme. Si ocurre, dalo por hecho, lo de irnos juntos a un Festi a ver a los Judas con pase Vip, Golden Ring y toda al pesca jajaja. Pago yo!!
De todas formas y al hilo de los Judas, emulando la forma de estructurar los capítulos de tu libro, “Defenders of the Faith” podría ser un poco el lema de mi vida, mi fe y amor por la música es muy fuerte, lleva 41 años aguantando envites de toda índole y sigue férrea, soy de “La vieja guardia” y no, no me rendiré, como decían Warcry en esa canción. Espero que tú tampoco te rindas Diego, y que nos sigas regalando creaciones tuyas tan buenas como este libro, aunque yo me conformo con tu amistad. Un abrazo y te dejo añadir lo que te apetezca para cerrar esta entrevista.
—No sé qué nos deparará el futuro, pero haber llegado hasta aquí, con el privilegio de ser entrevistado por ti, es todo un honor, Antonio.
Te agradezco muchísimo tu tiempo y tu esfuerzo para darle un empujoncito a mi novela, y espero que tú tengas un éxito enorme con web y tus trabajos fotográficos. Un abrazo enorme.

