
Hoy celebramos una fecha cargada de acontecimientos para el rock y el metal. Un 28 de septiembre nacía un guitarrista legendario del hard rock, y salían a la luz varios álbumes fundamentales del heavy metal y el power metal. Repasamos los hitos de este día: el cumpleaños de George Lynch (Dokken, Lynch Mob, etc.), el último disco de Ozzy Osbourne con Black Sabbath, el clásico Hall of the Mountain King de Savatage, el debut de Zakk Wylde junto a Ozzy en No Rest for the Wicked, la consagración de Gamma Ray con Insanity and Genius, el power metal épico de HammerFall en Legacy of Kings, y el capítulo histórico de Saxon con Lionheart, entre otros.
28 de septiembre de 1954: Nace George Lynch (Dokken, Lynch Mob, KXM…)
El 28 de septiembre de 1954 nació en Spokane (Washington, EE. UU.) el guitarrista George Lynch, conocido especialmente por su trabajo en la banda de hard & heavy Dokken durante los años 80. Lynch se crió en California y desde joven demostró un virtuosismo influenciado por maestros como Jimi Hendrix,
Eddie Van Halen, Randy Rhoads o Jeff Beck, entre otros. De hecho, se cuenta que ya experimentaba con la técnica de tapping de dos manos antes de que Van Halen la popularizara. George Lynch audicionó dos veces para la banda de Ozzy Osbourne: en 1979 perdió el puesto ante Randy Rhoads, y en 1982 volvió a intentarlo tras la salida de Brad Gillis. Según relata Lynch, llegó a ser contratado por Ozzy durante unos días, pero finalmente Ozzy cambió de opinión y eligió a Jake E. Lee como guitarrista. Lynch tomó con humor aquella decisión, declarando años después: “Randy se fue de gira con Ozzy… y yo me puse a dar clases en la escuela de su madre”, refiriéndose a que terminó dando lecciones de guitarra en la academia de Delores Rhoads (madre de Randy). En sus inicios, Lynch tocó en una banda de Los Ángeles llamada The Boyz, compartiendo escena con contemporáneos como Van Halen y Quiet Riot en el mítico circuito del Sunset Strip. Se dice que en una ocasión Gene Simmons (Kiss) acudió a verles, pero se marchó antes de su actuación tras ver a Van Halen como teloneros, perdiéndose el potencial de The Boyz.
La fama internacional de George Lynch llegó de la mano de Dokken, donde ingresó en 1980 junto al vocalista Don Dokken, el bajista Jeff Pilson y el batería Mick Brown. Con Dokken grabó álbumes de hard rock multiplatino como Tooth and Nail (1984), Under Lock and Key (1985) y Back for the Attack (1987), en los que el estilo melódico pero afilado de la guitarra de Lynch brilló con fuerza. Una de sus piezas emblemáticas es la instrumental “Mr. Scary”, que consolidó su estatus de “guitar hero”. Dokken incluso fue nominado al Grammy en 1989 por la interpretación de “Dream Warriors”. Sin embargo, las tensiones personales entre George y Don Dokken llevaron a la disolución del grupo a inicios de 1989. Inmediatamente Lynch formó su propia banda, Lynch Mob, orientada a un heavy metal más crudo. Con Wicked Sensation(1990) debutó junto al vocalista Oni Logan, mostrando canciones de gran complejidad guitarrística. Tras un segundo disco en 1992, Lynch dejó temporalmente los escenarios para dedicar tiempo a su familia. En 1993 lanzó un álbum solista, Sacred Groove, que incluyó temas instrumentales destacados como “Love Power from the Mama Head” o “Tierra del Fuego”. A lo largo de su carrera, George Lynch ha participado en numerosos proyectos (como Souls of We, T&N o KXM) y sigue activo, siendo reconocido como uno de los grandes estilistas de la guitarra rock y una influencia para generaciones de músicos.
28 de septiembre de 1978: Black Sabbath lanza Never Say Die!, último álbum con Ozzy Osbourne
El 28 de septiembre de 1978 se publicó en Europa Never Say Die!, el octavo álbum de estudio de los padrinos del heavy metal Black Sabbath. (En Norteamérica el disco salió pocos días después, el 1 de octubre, a través de Warner Bros.) Este trabajo es recordado por ser el último con la formación original de la banda, ya que tras la gira el vocalista Ozzy Osbourne sería despedido de Black Sabbath, poniendo fin –al menos temporalmente– a la era clásica del grupo. Never Say Die! tuvo una recepción crítica floja y ventas muy inferiores a las de discos anteriores como Sabotage o Sabotage (1975), marcando un declive en la racha de Sabbath.
Aun así, el álbum produjo un par de sencillos destacados: el tema título “Never Say Die” y “A Hard Road”. De hecho, ambas canciones lograron entrar en las listas británicas de sencillos (algo que la banda no conseguía desde “Paranoid” en 1970). “A Hard Road” tiene la curiosidad de ser la única canción de Black Sabbath en la que cantan los cuatro miembros del grupo haciendo armonías. Por otro lado, como ya había ocurrido en el disco previo Technical Ecstasy (1976), el batería Bill Ward asumió la voz principal en una canción: “Swinging the Chain”, ya que Ozzy rehusó cantarla al no sentirse a gusto con su letra. Este álbum muestra a un Black Sabbath experimentando con sonidos más rock’n’roll y hasta toques de jazz en ciertos pasajes, alejándose del tono lúgubre de sus inicios.
Detrás de la creación de Never Say Die! hubo un contexto complicado. Antes de empezar la grabación, Ozzy Osbourne abandonó la banda temporalmente a finales de 1977, agobiado por problemas personales (como la enfermedad de su padre y su creciente abuso de drogas) y harto de disputas de gestión y dinero. Black Sabbath, ya comprometidos a hacer un disco, reclutaron brevemente al cantante Dave Walker (ex Fleetwood Mac y Savoy Brown) para trabajar en material nuevo. Con Walker llegaron a escribir versiones iniciales de canciones –incluso aparecieron en enero de 1978 en un programa de la BBC tocando una encarnación temprana de “Junior’s Eyes” con letra distinta–. Sin embargo, Ozzy Osbourne decidió regresar al grupo poco después, lo cual generó tensiones inmediatas: Ozzy se negó rotundamente a cantar cualquier tema que hubiera compuesto Walker, forzando al grupo a rehacer letras y descartar ideas. Por ejemplo, Osbourne no quiso grabar “Swinging the Chain” porque la habían desarrollado con Walker, de modo que Bill Ward tuvo que cantarla. Finalmente, Sabbath entró al estudio Sounds Interchange de Toronto a inicios de 1978 para plasmar Never Say Die! en unas condiciones poco ideales. El propio guitarrista Tony Iommi admitió que la banda llegó con prisas y sin las canciones totalmente preparadas: “Alquilamos una sala de cine donde compusimos y ensayamos las nuevas canciones. Normalmente, cuando grabábamos algo ya lo teníamos todo bien armado y podíamos probar cosas nuevas, pero esta vez no fue así por el escaso tiempo que teníamos. Por eso el álbum suena tan confuso. Algunas canciones están bien, pero las grabaciones son pésimas”. Según Iommi, el estudio en Canadá resultó caro, con equipos no adecuados y tenían que compartirlo con otros artistas, por lo que no lograron un buen sonido en la mezcla final. Ozzy Osbourne, por su parte, recordó la enorme tensión interna durante la grabación: “En el estudio mencioné que tenía en mente un proyecto solista. Tony se enfureció diciéndome que cualquier canción nueva debía ser para Sabbath. Pero cuando intenté aportar ideas, nadie me hizo el menor caso”. La comunicación entre Ozzy y sus compañeros era mínima, y la atmósfera estaba enrarecida. Iommi resumió la situación diciendo: “Nos llevábamos bien personalmente, pero de alguna manera todo se había vuelto un trabajo durísimo, mucho más que en el pasado. El ambiente era diferente y además trabajábamos bajo la presión constante de pagar la factura del estudio”. Pese a todo, Black Sabbath salió de gira con Never Say Die! (incluso con Van Halen de teloneros en EE. UU.), pero tras concluir la etapa, Osbourne fue despedido en 1979, cerrando un capítulo histórico. Never Say Die! quedó como un álbum de tránsito, tal vez irregular y experimental, pero significativo por ser el adiós de Ozzy en la banda que él mismo ayudó a fundar (hasta su reunión muchos años después).
28 de septiembre de 1987: Savatage publica Hall of the Mountain King
El 28 de septiembre de 1987 la banda norteamericana de heavy metal Savatage lanzó su álbum Hall of the Mountain King. Se trata del cuarto disco de estudio de Savatage (quinto, si contamos un EP anterior), y supuso un gran paso adelante en su carrera. La grabación se realizó en 1987 en los estudios Record Plant de Nueva York, con la propia banda y el productor Paul O’Neill a los mandos. Hall of the Mountain King marcó un regreso al sonido potente y oscuro de Savatage tras el intento más comercial del álbum previo (Fight for the Rock, de 1986, que no había satisfecho ni a la banda ni a los fans). Desde la impactante portada –inspirada en la obra de Edvard Grieg “El rey de la montaña”– hasta el contenido musical, este álbum consolidó el estilo único de Savatage, mezclando heavy metal tradicional con elementos progresivos y sinfónicos.
El disco incluye temas que se volverían imprescindibles en su repertorio, como “24 Hours Ago”, la intensa “Legions” o la propia “Hall of the Mountain King”, donde el vocalista Jon Oliva entrega una de sus interpretaciones más dramáticas. Hall of the Mountain King logró llegar al puesto #116 en el Billboard 200 de EE. UU., la posición más alta que Savatage había alcanzado hasta entonces en las listas, lo que demuestra el avance en su popularidad. Si bien no fue un superventas masivo, este trabajo con el tiempo se ha convertido en uno de los favoritos de los seguidores del metal de los 80.
En cuanto a la recepción crítica, Hall of the Mountain King fue muy bien valorado. El crítico Geoff Orens, de AllMusic, le otorgó 4 estrellas sobre 5 y destacó sus “feroces riffs de guitarra, numerosos cambios de tiempo y voces altísimas”, señalando que después de un par de discos titubeantes, Savatage por fin lograba “una producción decente” con su sonido característico. Canciones como “Devastation” o “Legions” se mencionan en esa reseña como muestras de la fuerza y fiabilidad que había recuperado la banda, mientras que “Strange Wings” (un medio tiempo melódico con la voz invitada de Ray Gillen) fue calificada como el corte más accesible y orientado al mercado. No obstante, en conjunto el álbum equilibra bien la crudeza y la melodía, y es a menudo señalado como el punto de partida ideal para quien quiera adentrarse en la discografía de Savatage. La importancia de Hall of the Mountain King perdura: la canción título suele cerrar los conciertos de la Trans-Siberian Orchestra (proyecto derivado de Savatage) y el disco se reeditó en varias ocasiones (1997, 2002, 2011) con bonus tracks, prueba de su estatus de culto. Este lanzamiento de 1987 rescató a Savatage del olvido y preparó el terreno para las ambiciosas óperas-rock que desarrollarían más adelante.
28 de septiembre de 1988: Ozzy Osbourne lanza No Rest for the Wicked
El 28 de septiembre de 1988 (fecha en la que se conmemora su salida, aunque oficialmente en EE. UU. se publicó en octubre) vio la luz No Rest for the Wicked, quinto álbum de estudio en solitario del icónico vocalista Ozzy Osbourne. Este disco significó el inicio de una nueva era en la carrera de Ozzy, ya que marcó el debut del joven guitarrista Zakk Wylde como miembro de su banda. Con tan solo 21 años, Zakk aportó savia nueva al sonido de Ozzy, combinando riffs contundentes y un estilo influido por Randy Rhoads pero con personalidad propia. No Rest for the Wicked fue grabado en 1988 con producción de Keith Olsen y Roy Thomas Baker, y salió bajo el sello Epic. Alcanzó la posición #13 en la lista Billboard 200 de álbumes en Estados Unidos, y en poco más de un año obtuvo la certificación de Disco de Oro(500.000 copias) en diciembre de 1989, demostrando que el “Príncipe de las Tinieblas” mantenía su tirón comercial a finales de los 80. La portada del LP mostraba a Ozzy sentado en un trono rodeado de inquietantes niñas –una imagen tétrica muy acorde con su personaje–. Musicalmente, el álbum ofrece heavy metal contundente y directo, con la voz de Ozzy en buena forma y la guitarra de Wylde desplegando solos veloces y salvajes.
Entre las canciones destacadas de No Rest for the Wicked está “Miracle Man”, tema que abre el disco y que tiene una historia curiosa: Ozzy la compuso para burlarse del televangelista Jimmy Swaggart, quien durante años había condenado a Ozzy (y al rock en general) por “satánico”, pero que en 1988 cayó en desgracia al descubrirse su propio escándalo con una prostituta. Ozzy no dejó pasar
la hipocresía y le dedicó esta mordaz canción (“Hombre milagro”), incluso ilustrando el sencillo con una célebre foto de él mismo vestido de predicador junto a unos cerdos. El álbum en general está lleno de referencias oscuras: por ejemplo, “Bloodbath in Paradise” alude a los crímenes de la familia Manson (incluyendo el asesinato de la actriz Sharon Tate en 1969), mostrando la afición de Ozzy por las temáticas macabras. En la gestación de No Rest for the Wicked también participaron antiguos colaboradores: el bajista y letrista Bob Daisley regresó temporalmente al equipo de Ozzy para coescribir letras y grabar el bajo, tras haber estado distanciado unos años por disputas legales. Sin embargo, una vez terminado el álbum, Daisley se marchó de nuevo y fue reemplazado para la gira por nada menos que Geezer Butler, el ex bajista de Black Sabbath, reuniendo así a Ozzy con su viejo compañero de banda sobre el escenario. No Rest for the Wicked generó varios sencillos con éxito en la rotación de MTV: además de “Miracle Man” (que alcanzó buena difusión con su vídeo satírico de un predicador glotón), se lanzaron “Crazy Babies” y “Breakin’ All the Rules”, ambas acompañadas de videoclips. El álbum originalmente escondía también una pista oculta llamada “Hero” (después incluida oficialmente en reediciones), que mostraba a Ozzy en tono épico. Con este trabajo, Osbourne consolidó su alineación renovada –Zakk Wylde pronto se volvería un guitarrista emblemático de su banda– y cerró con fuerza la década de los 80, demostrando que, efectivamente, “no hay descanso para los malvados”.
28 de septiembre de 1993: Gamma Ray publica Insanity and Genius
El 28 de septiembre de 1993 salió al mercado Insanity and Genius, el tercer álbum de estudio de la banda alemana de power metal Gamma Ray. Este disco significó el cierre de una etapa, pues fue el último con Ralf Scheepers como vocalista principal de Gamma Ray (después de su marcha, el fundador Kai Hansen asumiría definitivamente el rol de cantante). Insanity and Genius llegó dos años después de Sigh No More (1991) y presentó también cambios de formación: el bajista Jan Rubach y el batería Thomas Nack se unieron a la banda en sustitución de Uwe Wessel y Uli Kusch, respectivamente. Como curiosidad, en este álbum Kai Hansen volvió a tomar el micrófono en un par de canciones –canta el tema “Heal Me”–, prefigurando su futuro papel al frente del grupo, y el propio bajista Dirk Schlächter debuta como cantante en “Your Tørn Is Over”. El resultado es un disco variado donde Gamma Ray experimenta con diferentes registros dentro de su característico estilo melódico. Sascha Paeth, conocido productor alemán, colaboró por primera vez con la banda aportando teclados adicionales, enriqueciendo los arreglos.
En Insanity and Genius, Gamma Ray muestra un equilibrio entre su vena más clásica y algunos toques experimentales. Los primeros tres cortes del álbum –“Tribute to the Past”, “No Return” y “Last Before the Storm”– forman un arranque arrollador considerado por muchos fanáticos como uno de los mejores inicios de disco en el power metal alemán. Son canciones veloces, de estribillos poderosos y llenas de la energía melódica que caracteriza al género, casi anticipando lo que hubiera sido una reunión ideal de Kai Hansen con Ralf Scheepers años después. A partir de ahí, el disco explora terrenos algo diferentes: por ejemplo, “The Cave Principle” incorpora influencias hard rock y guiños a bandas clásicas (la letra incluso menciona a Deep Purple y Twisted Sister, y Gamma Ray incluyó como pista oculta una versión del tema “Gamma Ray” de Birth Control, homenajeando sus raíces). En general, la banda suena consolidada en este trabajo: riffs sólidos, solos armonizados y la voz aguda de Scheepers llegando a tonos altísimos. La producción es ligeramente más cruda que en álbumes posteriores, pero le da personalidad. En nuestra web tenemos una reseña titulada “Proyecto consolidado” (escrita por Moralabad) que analiza a fondo este álbum, destacando cómo Gamma Ray, tras unos inicios titubeantes después de la salida de Kai de Helloween, encuentra aquí su propio camino. Insanity and Genius puede que no sea el disco más famoso de la banda, pero representa la culminación de su primera etapa y preparó el terreno para la llegada de Hansenin como vocalista en los siguientes lanzamientos. Para los fans del power metal de los 90, temas de este álbum como “Future Madhouse” o la balada “Heal Me” siguen siendo joyas que vale la pena redescubrir.
Tenemos la reseña en nuestra sección de Discografías: “Proyecto consolidado”. Crítica escrita por Moralabad
Tercer trabajo de estudio de Gamma Ray, dos años después de “Sigh No More”, grabado en los flamantes estudios propiedad de Kai Hansen entre marzo y mayo del mismo año. Para esta ocasión se producen dos cambios de formación, una vez más, batería, entrando Thomas Nack y el bajo, del cual se ocuparía Jan Rubach, ambos procedentes de la misma banda. Como curiosidad, es el primero en el que el talentoso productor Sascha Paeth colabora, en este caso, tocando los teclados adicionales como apoyo a Dirk Schlächter…
“Insanity And Genius” se nota más experimental, aunque con una vuelta a lo que mostró “Heading For Tomorrow” en cuanto a sonido y estilo musical. Los tres cortes que abren la lata son de lo mejor que tiene la banda en su discografía y un buen reclamo de lo que sería una idílica reunión junto a Ralf Scheppers. Este es uno de los discos de todo el power alemán con el comienzo más mítico y arrollador que conozco. Con “The Cave Principle” empieza la trama experimental, donde se notan las principales influencias de Twisted Sister, Accept, Deep Purple, Judas Priest… es decir, tendencia más rockera. No hay más que escuchar la versión de la cual escogieron el nombre de la banda cuatro años atrás… Sigue leyendo:
28 de septiembre de 1998: HammerFall lanza Legacy of Kings
El 28 de septiembre de 1998 se puso a la venta Legacy of Kings, segundo álbum de estudio de la banda sueca de heavy/power metal HammerFall. Tras el éxito sorpresa de su debut Glory to the Brave (1997), HammerFall afrontó el reto del “segundo disco” y con Legacy of Kings confirmaron que el power metal europeo estaba más vivo que nunca a final de los 90.
El álbum sigue la línea épica y melódica del grupo, con letras inspiradas en historias medievales, cruzadas y caballeros templarios. De hecho, muchas canciones parecen himnos de batalla: “Heeding the Call” abre el disco con coros poderosos invitando a la hermandad metálica a la lucha, la propia “Legacy of Kings” continúa con velocidad y melodía, y cortes como “Let the Hammer Fall” se convirtieron en clásicos instantáneos en sus conciertos (incluyendo un videoclip promocional). La influencia de las bandas favoritas de HammerFall se deja sentir en todo momento: hay homenajes al metal tradicional de los 80, e incluso en este disco incluyen un cover de Pretty Maids (“Back to Back”) como guiño a sus héroes. La portada, obra del artista Andreas Marschall, muestra a un guerrero portando el martillo en un castillo, reforzando esa estética de fantasía heroica que la banda adoptó como sello.
Legacy of Kings fue muy bien recibido en la escena metalera internacional, consolidando a HammerFall como uno de los líderes del resurgir del power metal. El álbum logró buenas posiciones en las listas de varios países europeos (en su Suecia natal entró en el Top 20) y permitió al grupo girar extensamente fuera de Escandinavia. Con el tiempo, ha ganado reconocimiento como un referente del género: la revista Metal Hammer lo incluyó en 2019 en su ranking de “los 10 mejores discos de power metal de todos los tiempos”, ubicándolo nada menos que en el puesto #9. Y es que canciones de Legacy of Kings como “Heeding the Call”, “Let the Hammer Fall” o la balada “The Fallen One” se mantienen entre las favoritas de los fans del metal melódico. En resumen, este segundo trabajo de HammerFall no solo ratificó la calidad de la banda tras el impacto del primer disco, sino que elevó el perfil del power metal a nivel global a las puertas del nuevo milenio, con su mezcla de velocidad, melodía y épica guerrera perfectamente afinada.
28 de septiembre de 2004: Saxon publica Lionheart
El 28 de septiembre de 2004 se lanzó Lionheart, el décimo sexto álbum de estudio de la veterana banda británica de heavy metal Saxon. El título del disco, Lionheart, hace referencia al Rey Ricardo Corazón de León (Richard I de Inglaterra, siglo XII), figura histórica que encarna el valor y el honor medieval, temas muy
acordes con la imaginería metalera clásica de Saxon. Este trabajo supuso una renovación en la formación del grupo, ya que fue el primer álbum con el baterista alemán Jörg Michael (proveniente de Stratovarius, entre otros grupos), quien sustituyó a Fritz Randow. Con la incorporación de Jörg Michael, conocido por su estilo poderoso y técnico, el sonido de Saxon en este disco se volvió más rápido y pesado que en sus entregas inmediatamente anteriores. De hecho, varias canciones de Lionheartcoquetean con el power metal europeo, sin perder la esencia NWOBHM de la banda. Temas como “Witchfinder General” o “Beyond the Grave” combinan riffs afilados, dobles bombos marciales y la voz aguerrida de Biff Byford en plena forma a sus fifty-something años. “Beyond the Grave” fue elegido como sencillo y contó con un vídeo musical, lo que ayudó a promocionar el álbum entre la nueva generación de metaleros de los 2000.
Lionheart obtuvo una recepción positiva por parte de los fans, muchos de los cuales lo consideran uno de los mejores discos de Saxon en su etapa moderna. El álbum demuestra que la banda, formada a finales de los 70, podía reinventarse manteniéndose fiel a su estilo de himnos metaleros épicos. Canciones como “Lionheart” (dedicada directamente al rey Ricardo I y con aires majestuosos), “To Live by the Sword” o “Searching for Atlantis” aportan ambientaciones históricas y legendarias al repertorio. La producción, a cargo de Charlie Bauerfeind, suena robusta y actualizada. Gracias a la buena acogida, Lionheart fue reeditado en una edición especial limitada en febrero de 2006: un digipak que incluía el CD original más un DVD extra con material muy interesante para coleccionistas (presentaciones en vivo de 26 canciones clásicas de Saxon y el videoclip de “Beyond the Grave”), además de merchandising de regalo. Esto demuestra el entusiasmo que generó el álbum. En años posteriores, Saxon continuaría lanzando discos de alto nivel, pero Lionheartqueda como un disco especialmente inspirado que reavivó el fervor por la banda en pleno siglo XXI, uniendo a los fans de la vieja guardia con nuevos oyentes atraídos por su contundente propuesta.
Otras efemérides rockeras del 28 de septiembre
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1974: Se anuncia la separación de King Crimson, emblemática banda pionera del rock progresivo. (El grupo se disolvió tras el álbum Red, aunque Robert Fripp volvería a reformarlo en 1981 y en múltiples ocasiones posteriores).
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1980: The Police alcanzan el número 1 en las listas británicas de sencillos con “Don’t Stand So Close to Me”, tercer #1 en el Reino Unido para la banda de Sting. Este tema, incluido en el álbum Zenyattà Mondatta, fue además el single más vendido de 1980 en ese país.
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1987: La banda estadounidense de rock alternativo Pixies lanza su EP debut Come On Pilgrim, obra que presentaba por primera vez su particular estilo desenfadado y crudo. Aunque inicialmente pasó algo desapercibido, con el tiempo este EP sería reconocido como semilla influyente del rock alternativo de los 90.
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1991: Se celebra el histórico festival Monsters of Rock en Moscú, apenas un mes después del intento de golpe de Estado fallido en la URSS. Cerca de medio millón de personas asistieron gratuitamente a este mega-concierto de rock/metal el 28 de septiembre de 1991, con un cartel inolvidable: AC/DC, Metallica, Pantera, Mötley Crüe, Queensrÿche y Black Crowes, entre otros, poniendo banda sonora al fin de la Guerra Fría en territorio soviético.
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1991: Los dos esperados álbumes dobles de Guns N’ Roses, Use Your Illusion I y Use Your Illusion II, hacen historia al debutar en el #1 y #2 de las listas de ventas en el Reino Unido (y de manera similar copan los dos primeros puestos en Estados Unidos). Nunca antes una misma banda había conseguido simultáneamente los dos puestos más altos de las listas con novedades discográficas, consolidando el estatus de superestrellas de GNR en aquel momento.

