
«Concierto inolvidable de una de las sensaciones del panorama internacional»
Crónica por PolMetalhead
Wargasm: Con apenas media hora por delante, Wargasm tenían claro que no venía a calentar el ambiente, sino a prenderle fuego directamente. Era la segunda vez que iba a ver a los londinenses y ya sabía que lo que traen al directo es otra cosa completamente diferente a su versión en estudio. Desde el primer minuto se notó que su misión era clara: intensidad, provocación sin ningún tiempo muerto.

La entrada ya marcó el tono del concierto. Su cantante apareció con una chaqueta con la bandera del Reino Unido, gesto que duró poco, lo justo para quitársela y dejar ver una camiseta de I Love Barcelona, buscando la complicidad inmediata del público local.
A partir de ahí, la conexión fue creciendo hasta terminar sin camiseta, lanzándose al público y cerrando el bolo con una sensación de descontrol y potencia increíbles.
Uno de los detalles más interesantes del directo es que, pese a ser conocidos como dúo, en directo son cinco músicos, lo que da mucho más cuerpo y potencia a las canciones. Tanto Milkie Way como el otro vocalista, Sam Matlock, no pararon quietos, alternando instrumentos, soltándolos cuando hacía falta y centrando toda la atención en el impacto escénico.
El setlist fue directo al grano, sin rodeos, con temas como Bad Seed, Vigilantes, Pyro Pyro o Small World Syndrome cayendo como puñetazos, uno tras otro. Eso sí, puestos a pedir, se echó de menos algún tema más del repertorio. Canciones como Venom, 70%, Salma Hayek o Bang Ya Head habrían elevado todavía más un concierto que ya de por sí fue intenso y muy disfrutado, pero que dejó con ganas de un último empujón.
Aun así, Wargasm cumplió con creces su papel de apertura, media hora de caos bien dirigido, actitud desbordante y un público que había calentado para lo que serías una gran velada.
Bury Tomorrow:
Con Bury Tomorrow partía con una mezcla de curiosidad y deuda pendiente. Era la primera vez que los veía en directo, después de perderme su concierto en el Leyendas del Rock 2024, y bastaron unos segundos para entender que había llegado tarde a la cita.
Arrancaron con Choke, y no podía haber mejor elección. Para mí es su tema más potente y en directo sonó como un mazazo, seco y directo, dejando claro desde el primer riff que aquello iba muy en serio. El público entró de golpe y la banda se hizo con el escenario desde el primer minuto.
Sin bajar revoluciones, DEATH (Ever Colder) mantuvo esa sensación de urgencia constante, con un equilibrio perfecto entre agresividad y melodía que en directo se siente todavía más físico. Cannibal siguió empujando con la mezcla de las voces de su vocalista Davyd Winter-Bates, con unos guturales desgarradores y el teclados Tom Prendergast, con una voz limpia preciosa.
Siguieron con Boltcutter y Let Go sin dejar al público tomar un respiro para asimilar la descarga de potencia y energía que nos estaban dejando los de Southampton.
Continuamos con Villain Arc y el concierto mantuvo un ritmo muy alto. La banda sonaba compacta, el público respondió bien y la banda se iba haciendo con un Sant Jordi Club que empezaba a estar lleno a reventar.
El tramo final llegó con What If I Burn como antesala de Black Flame, uno de los temas más conocidos, que tuvo una respuesta clara del público y sirvió para acercarnos al colofón en un punto alto.
Abandon Us puso el cierre definitivo a un set de cuarenta y cinco minutos que pasó rápido y dejó buenas sensaciones. Entre canciones comentaron lo mucho que les gusta tocar junto a Electric Callboy, hablando de la variedad de su público y de lo fácil que resulta conectar con una audiencia tan abierta.
Siendo bastante mejores que Wargasm, Bury Tomorrow demostraron porque son un pilar del metalcore europeo en las dos últimas décadas y demostraron que no tienen ninguna intención de frenar en lo más absoluto.
Electric Callboy:
Tras dos grandes teloneros llegamos al plato principal de la noche, una de las bandas más en forma de todo el mundo y que cuentan con una de las propuestas más únicas del panorama internacional. Electric Callboy son una mezcla entre un metalcore moderno con la electrónica más machacona que te puedas echar en cara.
Tengo que decir que esta crónica la hago desde la perspectiva de alguien que es fanático de la banda y seré poco objetivo.
El concierto arrancaba con un par de explosiones que servían para dar el pistoletazo de salida a su último single, la pegadiza Tanzneid. Sin parar seguían con el cover del temón de Sum 41, Still Waiting que hacen siempre como tributo a su batería Frank Zummo que fue uno de los líderes de la banda.
No bajábamos el ritmo ni un segundo para subirnos al Tekkno Train. Tengo que decir que pocas veces he visto a un público que se entregue ciegamente a una banda como el público de Electric Callboy.
Tras unas brevísimas palabras seguimos con uno de los himnos de la banda con Hypa Hypa y si el respetable estaba entregado aquí ya se perdió la cordura por completo.

Todo esto sucedía mientras la banda desplegaba un repertorio impresionante de pirotecnia, confeti y explosiones que nos estaban por infartar a más de uno.
Ahora nos invitaban a subir en su coche para presentarnos MC Thunder, único tema completo que tocarían de su época como Eskimo Callboy. Volvíamos a último trabajo de estudio Tekkno para uno de esos temas que suelen pasar más desapercibido como Neon y que fue como un regalo a los fans de un tema que no suelen tener en sus sets.
De un tema menos conocido pasábamos a otro himno de la banda como es este Pump It, para que el que se cambiaban de vestuario como harían muchísimas veces en este show, devolviendo al público a un estado histeria colectiva.
En este punto llegó el momento de saltar de lleno en la parte más electrónica de la banda y sacar a relucir su parte como ellos dicen más schlager. Arrancaban con su tema Hurrikan que acabó rompiendo en covers con una base electrónica de All The Small Things de Blink-182 y Bodies de Drowning Pool hasta convertir el concierto en una especie de rave.
Tras esta sección volvieron a su sonido más característico con Revery, Mindreader y Hate/Love. Para este punto tenían al público en la palma de sus manos, habían generado una sensación de pertenencia con el público impresionante.
Tras esto Kevin, el vocalista más veterano de la banda y líder absoluto, preguntaba al público que quienes eran fans desde hacía mucho años llamándoles mentirosos diciendo que antes no les escuchaba nadie. Esto sería la presentación de un medley de temas clásicos de Eskimo Callboy.
A continuación le volvieron a dar el protagonismo al gran Frank Zummo que tuve un duelo de solo de batería con un robot proyectado en la pantalla de fondo para deleite del público.
Tras este breve impasse los dos vocalistas y uno de los guitarristas aparecieron en el centro de la sala para tener un momento de intimidad con el público. Pidieron a todo el mundo guardar los teléfonos para tocar una versión en acústico de su tema Fuckboi, en una escena de película sencillamente impresionante.

Todavía desde el público y en acústico arrancaron con su aclamada versión de Maggie Reilly, Every Time We Touch. La acabaron ya en eléctrico desde el escenario y con su característica versión metalcore-tecno.
Con el público loco caían sin parar dos hits más de la banda como MC Thunder II (Dancing Like a Ninja) y Elevator Operator. Seguíamos con un público que cantaba cada palabra y saltaba en cada instante.
Se irían del escenario para reaparecer con las icónicas bolas de discoteca de su videoclip con Babymetal para tocar su aclamada colaboración RATATATA que hizo, si cabe, que el público se entregara aún más a los germanos.
Cerraríamos el concierto con otros dos himnos de la banda como son Spaceman y el tema que les lanzó al estrellato inicial e hizo posible que a día de hoy sean la sensación que son, We Got The Moves.
Era la tercera vez que los veía en un año y medio, la mejor sin duda, y los vería mañana mismo si volviera a tener la oportunidad. Aparte de lo buenos que son musicalmente llevan cambios de luz y de vestuario para casi cada tema. Además de todo esto llevan una cantidad de pirotecnia inaudita para un recinto cerrado y se dejan todo en el escenario cada noche.
Gracias Electric Callboy por la energía, la entrega y sobre todo gracias por el cariño con el que hacéis estos shows.