Esta vez la crítica sobre Mi Disco 10 estará conjuntada con una reflexión personal por lo que este disco supuso en mi vida a partir de septiembre de 2009, su salida al mercado. Una etapa en la que un cambio de rumbo era necesario, y que con “Snowfall On Judgment Day” todo fue más fácil. Le dedico este disco a todo ello, ahora que acaba de cumplir un lustro de vida.

Escrito por Moralabad

2009 fue un año que comenzó como otro cualquiera y que finalizó con un cambio personal y mental, gracias al cual ahora estoy aquí escribiendo.

Tras un año anterior con buenos resultados en el curso escolar, aprobar a la primera el carné de conducir, asistir a mi primer concierto en una sala de Madrid (Kamelot) y hacer una buena temporada con mis compañeros de voleibol (aunque perdiésemos en la fase final), no parecía que fuese a cambiar mucho.

Entrado 2009 pude experimentar varios de mis mejores recuerdos que tengo a día de hoy, el primero, como dije en la entrevista, fue el concierto de Firewind en la Ritmo y Compás de Madrid. Otro fue el repetir una buena temporada con mi equipo de voleibol, mi principal deporte entonces, esta vez logrando ser campeones de Madrid y viajando a la preciosa ciudad de  Lugo para participar en el Campeonato de España.

Pero no todo fue así, todo ello pasó factura con mis estudios de 2º de bachillerato en el que tan sólo pude aprobar dos asignaturas, aunque parte de ello fue debido a un triste suceso que contaré en una de las canciones del disco.

Tras un verano escuchando dos discos muy distintos el uno del otro; “Ki” y “Addicted!” de Devin Townsend Project, lo que se suponía que era la “madurez” compositiva del canadiense, iban surtiendo un efecto positivo en mí, siendo capaz de ver las cosas de otro modo.

Pero casi al acabar el verano llegó el nuevo disco de Redemption, el segundo que escuchaba de su discografía, “Snowfall On Judgment Day”. Un disco que tras escucharlo dos veces se convirtió en mi favorito del año del estilo progresivo y que hoy día está dentro de mi top 10 del género. Como primer aspecto técnico del disco quiero comentar lo primero que me llamó la atención: la portada. Parece una descripción del título del disco con ese paisaje antártico, de nieve y montañas, con un esquimal calentándose con un fuego que sale del agujero del que a su vez intenta sacar algo de comida. Sin duda una buena representación de una «Nevada en el Juicio Final«.

Peel” comienza el disco con un sonido más afilado aunque siguiendo con el estilo de su predecesor de 2007 “The Origins Of Ruin”. Antes de empezar, lo primero que me llamó la atención del grupo era que en los solos de guitarra cada una de ellas tenía un sonido distinto, siendo la de Bernie más aguda que la de Nick. El tema es uno de los mejores comienzos que he oído de un disco de metal progresivo, la voz de Ray, los coros, el teclado, el bajo, el ritmo y los solos concisos y suficientes de guitarra y, por encima de todo, la batería logran crear en conjunto un tema que te atrapa desde su comienzo y no te deja escapar.

Walls” es el segundo puntazo del disco. Un tema que de primeras no va a causar mucha impresión pero que si se escucha mientras se está haciendo cualquier otra cosa, como leer, su melódico estribillo se graba en nuestra mente sin darnos cuenta. Esto es lo que me pasó a mí mientras leía el primer tomo de Bakuman. en casa.

Bakuman. es un manga japonés cuyos autores son Takeshi Obata y Tsugumi Ohba, ambos famosos por crear la historia Death Note cuatro años antes. Bakuman. trata la historia de dos chicos que quieren cumplir su sueño de dibujar un manga en la Weekly Shonen Jump, la revista más importante de Japón y, por tanto, del mundo. Comento esto porque, en cierto modo esa historia me ha ido inspirando bastantes veces tomando fuerza de voluntad para conseguir mis objetivos.

Cuando escucho esta canción me acuerdo incluso de la página, los dibujos y el texto que estaba leyendo cuando el estribillo suena. Y también cuando leo de nuevo esas páginas se me viene a la mente esta canción, aunque esté escuchando otro disco.

El disco sigue con “Leviathan Rising”, nuevamente poderío instrumental y vocal haciendo de la misma que sea una de las rápidas del disco, con los cambios de ritmo constantes típicos del estilo y un gran solo de guitarra. Está destinada a levantar el ánimo de la gente y a rebelarse contra las injusticias que nos rodean, como si cada uno de nosotros fuera un Leviatán. De hecho, al principio y al final de la canción se puede escuchar una voz que recita hechos trascendentes en la historia contemporánea, como por ejemplo: “en la plaza de Tian’anmen un hombre se ha quedado quieto delante de los tanques que disolvían la manifestación”.

Cosas así dan fuerzas para seguir adelante y exigir correctamente lo que nos corresponde.

Nada más escuchar por primera vez la intro a piano de “Black And White World” se me viene a la mente el rostro de una chica, estudiante de piano del Conservatorio de Madrid, con la que llegué a tener una cercana relación. La canción, de ocho minutos y medio logra embaucar al oyente en una historia semejante a un sueño pleno de recuerdos. Siempre que en cine o televisión se representan los recuerdos lo hacen en blanco y negro, de ahí el título.

Esta serie de recuerdos toma forma de balada en la que la voz de Ray toma más protagonismo que la música esta vez, excepto la parte instrumental del inicio y los solos sencillos de guitarra y teclado. El final es épico con la voz a dos bandas concluyendo una historia que se asemeja mucho a la personal.

Moralabad: “cada vez que escucho esta canción es como si escuchara cualquiera de tus ensayos de piano, a la vez que recuerdo, gracias a la letra todos los momentos inolvidables que pasamos juntos. Siempre he estado pensando en ti porque por mucho que lo intente nunca podré olvidarte. Descansa en paz, Noelia”.

Pasamos pista a los dos temas más técnicos del disco, posiblemente también de su discografía. El primero, “Unformed”, en el que la batería de Chris toma el control absoluto demostrando su nivel sin quedarse atrás de ningún otro batería del mundo. Junto a él un solo de guitarra oscuro, lleno de notas graves con suspiros agudos, hacen de Nick un guitarrista al nivel de su compañero y digno de sus propias composiciones complejas.

El segundo, “Keep Breathing”, comienza de manera muy similar a la anterior pero tiene un ritmo completamente distinto, se trata de una balada de siete minutos y medio dedicada a Parker, la hija de Nick, que padece una enfermedad asociada al estrabismo, en la que le da su apoyo y cariño para seguir adelante. Una segunda canción como ya pudimos escuchar en “The Fullness Of Time” el tema “Parker’s Eyes”.

La canción no es lenta, transcurre a un ritmo fácil de seguir que es interrumpido con los estribillos muy emotivos y por un gran solo de guitarra a ritmo galopante de Bernie acompañado de buena caña de sus compañeros.

Habiendo pasado ya de la mitad del disco, nos encontramos con la cañera “Another Day Dies”, en la que participa uno de los cantantes más significativos del panorama progresivo americano junto a Ray Alder, James LaBrie, de Dream Theater. Esta vez el dueto lo lidera el invitado, cosa que me parece normal, pero no lo hace como suele cantar en su banda original, sino, llevando su registro al estilo que marca la canción. Unas largas frases cantando muy rápido y bastante bien, cualquier otro estoy seguro que se equivocaría. El estribillo es conjunto. La música es puro metal progresivo con toques a lo thrash como en el riff de guitarra. Sin duda uno de los temas más característicos del disco, ya no solo por la colaboración.

Como curiosidad, decir que ésta es la segunda vez que James LaBrie participa en un disco en el que Ray Alder es el cantante, la primera fue en el “Parallels” de Fates Warning, colaborando en las voces de fondo.

What Will You Say?” trata sobre las relaciones de pareja, al menos es lo que dice el autor. Es aparentemente la canción más floja del disco aunque se pueden detectar destellos fácilmente audibles, como el ritmo que lleva la batería con el bombo que se marca Chris Quirarte. Por encima de todo destaca la interpretación vocal de Ray, que, sirve para explicar a los fans el porqué del cambio de vocalista que se produjo con respecto del primer disco. Ray Alder es uno de los mejores interpretando este tipo de canciones debido a que se pone en el lugar del personaje transmitiendo todas y cada una de las emociones, además de tener esa voz tan peculiar que lo hace único.

De nuevo volvemos a la carga con una pieza rápida y destructora como es “Fistful Of Sand”. En esta canción el ritmo es más constante destacando los guitarrazos a la par con la voz y mientras los solos. El estribillo es al estilo de los anteriores, pegadizo y muy bien acompañado por Nick en todo momento. Sin duda una buena forma de acabar el repertorio de temas potentes.

Fue después de escuchar esta canción cuando decidí cambiar de centro de estudios para terminar y poder hacer lo que me gustase, por supuesto hablo de estudios. La fuerza de este tema me ha animado en varias ocasiones más a mejorar en varios aspectos, como por ejemplo, en el deporte.

El colofón final llega con los once minutos exactos de “Love Kills Us All/Life In One Day”, un tema que por lo que se puede leer tiene dos partes. En “Love Kills Us All” tan solo intervienen tres integrantes del grupo, Greg a los teclados, Ray a la voz y Sean al bajo como acompañante de los anteriores. Al acabar empieza la segunda parte, “Life In One Day” siguiendo el teclado de la anterior y desembocando en un bridge instrumental como si de una canción de ese tipo se tratara. Con el nuevo riff de guitarra es donde empieza realmente la segunda parte, en la que predomina de nuevo Ray interpretando tres estribillos que, musicalmente son idénticos pero que en la letra sufre variaciones significativas. El final es épico intercalando la voz doblada de Ray con los coros de Nick al unísono con los solos de guitarra de Bernie.

La canción en realidad es la segunda y tercera parte que corresponden con la historia que dio comienzo en “Memory” del álbum “The Origins Of Ruin”. La historia está basada en la película “¡Olvídate De Mí! (Eternal Sunshine Of The Spotless Mind)” de 2004, ganadora de un Oscar al mejor guión original.

Siendo esta la banda sonora que amenizaba aquellos días en mi vida y me daba ánimos cuando resultaba difícil remontar, decidí rendir un homenaje a este disco levantando la cabeza y cambiando el rumbo del día a día.

 

Canciones

1. Peel

2. Walls

3. Leviathan Rising

4. Black And White World

5. Unformed

6. Keep Breathing

7. Another Day Dies

8. What Will You Say?

9. Fistful Of Sand

10. Love Kills Us All/Life In One Day

 

REDEMPTION

Nick van Dyk – guitarra, teclados y coros

Ray Alder – voz

Sean Andrews – bajo

Greg Hosharian – teclados

Chris Quirarte – batería

Bernie Versailles – guitarra

 

Invitados

James LaBrie – voz en Another Day Dies

 

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